A los 51 años, Daniel Morelli repasa lo que le ha dado el ajedrez y define al juego ciencia como una gran pasión sólo comparable con el amor familiar. Tiene fuertes argumentos para sentirlo así, ya que fue designado como titular para Sudamérica de la Asociación Internacional de Ajedrez Braille (IBCA).

“Ante las adversidades de la vida hay que sobreponerse, en mi caso particular no puedo ver, pero todo lo que he logrado con el ajedrez ha sido una experiencia impagable”, afirma Daniel, que comenzó a jugar en el 2006 en el taller de ajedrez para ciegos que ofrece la Universidad de La Punta (ULP) en la biblioteca policial.

Si bien de adulto, y ya con la visión casi nula, inició su carrera ajedrecística, descubrió el mundo del ajedrez a los 12 años cuando su padre lo llevó a jugar a un club de Villa Mercedes, su ciudad natal. Allí nació su inquietud por saber y aprender más sobre campeonatos nacionales e internacionales, y sobre la vida de ajedrecistas de todo el mundo.

En la actualidad integra la iniciativa Ajedrez Social que lleva adelante la ULP y es vicepresidente de Ajedrecistas Ciegos Unidos de Argentina (ACUA). “Integro dos entidades importantes, es decir que hemos sido reconocidos y estamos haciendo las cosas bien”, considera.

¿Cómo se acercó al ajedrez?

Siempre me interesó y me llamó mucho la atención, desde muy pequeño. En el año 2006 fui invitado a talleres de ajedrez para ciegos de la ULP en la biblioteca de la Policía. Me entusiasmé mucho, jugábamos con tableros adaptados para nosotros. Y en el año 2009 inicié como instructor en los talleres para ciegos.

¿Cómo fue la experiencia como instructor?

Tenía a cargo en el taller niños, jóvenes y adultos. Primero hay que destacar que el ajedrez es un deporte integrador, conocer a personas en nuestra condición de igualdad, jugar partidas de igual a igual. Además de enseñarles las piezas y la diferencia entre las blancas y las negras, deben conocer el tablero, porque una persona ciega tiene que tener buen dominio con el tacto, o de forma mental. Hay tres herramientas fundamentales para jugadores no videntes: memoria, concentración y capacidad de resolución.

Usted fue designado presidente del IBCA para la región ¿Qué significa para usted este nombramiento?

Ahora comparto la tarea de organizador de los campeonatos y dirigente. Es una labor más activa, con mucha más responsabilidad para representar a los ciegos en todo el mundo. Desde San Luis esto nos va a dar más prestigio y podremos establecer lazos con otras asociaciones a nivel mundial. Es muy gratificante que podamos contar con esta representación. Si hago memoria hace seis años comencé como instructor y actualmente integro dos entidades importantes, es decir, hemos sido reconocidos y estamos haciendo las cosas bien.

– ¿Que significa el ajedrez en su vida?

El ajedrez y mi familia son mis dos grandes pasiones, tengo dos hijos que me brindan un apoyo incondicional junto a mi esposa y mi nieta que es mi alumna predilecta. El ajedrez, brinda un espacio para socializarte, invita a la camaradería, a integrarte con personas iguales a nosotros, a participar de los campeonatos, organizar encuentros charlas, entre otras actividades, más allá de la condición de cada uno. Antes por mi discapacidad me planteaba si este deporte era para mí, y si podía o no desempeñarme en ajedrez. Creo que ante las adversidades de la vida hay que sobreponerse, en mi caso no puedo ver, pero todo lo que he logrado con el ajedrez, en estos últimos años ha sido una experiencia impagable.

Informes: ciu@ulp.edu.ar –Tel: 4452000-6089

Daniel Morelli junto a la ministra de Deportes, María Celia Sánchez.

Daniel Morelli junto a la ministra de Deportes, María Celia Sánchez.