Juan Cruz nació con válvula de uretra posterior, una patología renal congénita poco frecuente (1 por cada 5.000-8.000 nacidos). Pasó por tratamientos y operaciones en San Luis y Buenos Aires. Su mamá, María Fernanda Selada, agradeció el Gobierno de la provincia por el acompañamiento desde el primer momento para superar la enfermedad de su hijo.