En una cálida tarde, miles de devotos y feligreses de San Luis y todo Cuyo disfrutaron del primer día de la fiesta del Santo Cristo de la Quebrada. Según la Policía de la provincia, en una nueva jornada de la festividad, hasta las 19:00 habían ingresado más de 151 mil personas y 29 mil vehículos.

Una multitud feliz compartió un domingo muy esperado y que tuvo un sabor especial. Todo eso englobó la jornada inaugural de la festividad religiosa más importante de Cuyo: la fiesta del Cristo de la Quebrada. Este domingo, la pequeña localidad del norte provincial vivió un día histórico por el reencuentro, después de dos años de pandemia, entre los feligreses y el Santo Milagroso.

En una jornada en la que un cálido sol acompañó, la gente disfrutó, además, de un día del Trabajador muy especial: en familia, entre amigos, rindiendo honores y visitando al Cristo de la Quebrada y de paso recorrió los puestos de venta, comparó precios, compró y también degustó de la oferta gastronómica que ofrecen cientos de comerciantes del ámbito gastronómico.

El operativo de seguridad, que distribuirá 1.200 efectivos durante toda la festividad, funcionó con éxito en el primer día porque a pesar de la gran cantidad de gente, la convivencia de la gente se desarrolla con normalidad y en un ambiente de mucha armonía y alegría.

Las calles del pueblo lucieron repletas de gente. Además de los puntanos, se vieron familias completas de visitantes mendocinos, sanjuaninos, cordobeses y pampeanos. Muchos llegaron para agradecer las gracias concedidas por el Santo Cristo. Otros tantos para pedir por salud, trabajo, protección familiar, amor o que les conceda la casa, el terreno o el auto tan anhelado.

En la localidad predominan los puestos de emprendedores artesanales que ofrecen desde ropa, abrigos, cuchillos, artículos para el agro, zapatillas, botas, accesorios para celulares, pelotas de fútbol o básquet, hasta pantalones o medias.

A la hora de comer la oferta es bien variada: va desde las pizzas, lomitos, choripanes o empanada hasta los pollos con papas fritas y porciones de asado. Mientras la gente almuerza, la comida es amenizada con la música de las guitarras que resuenan desde las playas de estacionamiento.

Igualmente, no todo es pasear, la Villa de la Quebrada ofrece muchos momentos para el recogimiento y orar en la iglesia del pueblo, pedir y agradecer al Santo Cristo por considerar sus súplicas y luego hacerlas realidad. También la gente guarda un ratito de tiempo para visitar el Calvario. Miles de personas rezaron ante las imágenes de mármol.

Han pasado dos años que la gran fiesta de la fe sanluiseña y cuyana no se vivía por culpa del Coronavirus, que todo había quedado en pausa. Pero este domingo, en el día de los Trabajadores, el Cristo de la Quebrada los abrazó a todos y el vínculo que mantienen está felizmente intacto.

Nota, video y fotos: ANSL.