Ante la alerta del Ministerio de Salud de Nación por un caso importado del virus, el coordinador del Ministerio de Salud de San Luis, Juan Talia, indicó que es primordial “completar el esquema de vacunación, no hay otra forma de prevenir este virus que es muy contagioso. Esta es nuestra única herramienta para combatir el sarampión. Además intensificar la vigilancia epidemiológica de enfermedad febril exantemática (con sarpullido)”.

El fin de semana se acentuó la alerta por un caso de sarampión importado, se trató de una mujer cursando un embarazo de nueve semanas, residente de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que presenta antecedente de viaje al exterior y no se encuentra vacunada contra esta enfermedad.

“Este caso, si bien nos pone más atentos, en la provincia venimos trabajando en una campaña de vacunación que comenzó en el verano de personas de entre 18 y 57 años que no tenían cómo demostrar las dos dosis, se podían acercar en forma espontánea a recibir la vacuna. También se trabaja con menores de 12 meses para la primera dosis y menores de 5 años antes de ingresar a la escuela”, explicó Talia, quien además señaló que “en San Luis tenemos un sistema siempre alerta de salud para que si llega algún caso inmediatamente comunicarlo a Vigilancia Epidemiológica, estudiarlo y ver si corresponde a un caso sospechoso o confirmado”.

El último caso endémico en Argentina se registró en el año 2000 y desde que el país fue considerado libre de sarampión, hasta 2018, se registraron un total de 43 casos importados y relacionados con la importación. Durante el brote que tuvo lugar entre 2019 y 2020, en total, se confirmaron 199 casos, de los cuales 18 fueron importados, 2 estaban relacionados con estos y 179 tenían origen desconocido.

“Para sostener los logros y evitar la reintroducción del virus se requiere sostener altas coberturas de vacunación con dos dosis (doble o triple viral) y un sistema de vigilancia sensible capaz de detectar oportunamente los casos y evitar su diseminación”, resaltaron desde el Ministerio de Salud nacional.

Los síntomas más comunes son:

Generalmente, el primer síntoma del sarampión suele ser la fiebre alta, que se presenta entre 10 y 12 días después de la exposición al virus y se extiende de 4 a 7 días.

Fiebre alta

Tos

Moco (rinitis aguda o romadizo)

Ojos enrojecidos y llorosos (conjuntivitis)

En tanto, el sarpullido típico de la enfermedad se evidencia de 3 a 5 días después de los primeros síntomas, entre 7 y 18 días (con una media de 14 días) posteriores a tomar contacto con el patógeno. Comienza como puntos rojos y planos en el rostro y la parte superior del cuello, y luego se extiende gradualmente al resto del cuerpo, hasta afectar manos y pies.

Posteriormente, sobre los puntos rojos y planos pueden aparecer unos bultos pequeños, los cuales pueden unirse a medida que se extienden desde la cabeza hacia el resto del cuerpo. En esta etapa del sarpullido se puede registrar un aumento en la fiebre. La mayoría de las muertes están relacionadas con complicaciones de la enfermedad, las cuales son más frecuentes en menores de 5 años y adultos de más de 30.

Sarampión: cómo prevenirlo

El único método para prevenir la infección es la vacunación, la cual aparece como triple o doble viral en el calendario nacional y se aplica a los 12 meses y antes de ingresar a la primaria (5 años). Es de suma importancia que se hayan administrado las dos dosis para contar con una cobertura suficiente ante el virus, en especial, si se realizan viajes a países o regiones con circulación de sarampión.

 

Nota: Prensa Ministerio de Salud

Foto: Internet.