Actualmente hay en sus silos más de 10.600 toneladas de granos de productores que confiaron en sus buenos antecedentes, más otras 5.500 que pasaron por el acondicionamiento, que incluye secado, zaranda y fumigación.

En la actual campaña de maíz, que todavía está en desarrollo, más de 30 empresas utilizaron los servicios de acondicionamiento que brinda Agrozal. Actualmente los silos de la empresa que controla San Luis Logística están almacenando 10.185 toneladas de maíz, a las que hay que agregar otras 440 de sorgo. La firma, además, acondicionó algo más de 5.500 toneladas. En total, pasaron por Agrozal en este período cerca de 22 mil toneladas en concepto de secado, zaranda y fumigación.

Agrozal constituye desde hace algunos años una variante atractiva para los productores que hacen maíz. Aquellos que no lo envían a Rosario pueden llevar su cosecha, o parte de ella, a las instalaciones de la empresa estatal que está bajo la órbita de San Luis Logística y tiene su planta en la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) de Villa Mercedes.

El jefe del Subprograma Comercial Cereales Agrozal, Martín Pereyra, cree que “en el caso del almacenamiento, el productor puede incurrir en el gasto del bolsón si tiene ya vendido o decidido a vender esa mercadería. La pérdida de calidad y de kilos en el bolsón siempre está (3 a 5%). Ni hablar si llega a ocurrir una rotura por la acción de animales, por vandalismo o por efectos de las tormentas, aunque estas son más probables en primavera. Embolsar con insectos vivos es otro problema, que recién lo descubrimos cuando lo abrimos para cargarlo y es cuando el daño ya está hecho”, dijo.

Agrozal hace un acondicionamiento completo, que incluye la fumigación de insectos vivos, la medición de los parámetros de quebrado, el peso hectolítrico y el nivel de humedad.

La empresa estatal cobra por tonelada en concepto de almacenamiento lo mismo que le saldría al productor la tonelada embolsada en el campo. “El que esté dispuesto a confiar en nosotros nos trae el maíz y lo primero que hacemos es pesar y calar para blanquear todas las cuestiones relacionadas con la calidad. Entonces se queda con los kilos netos a retirar y tiene seis meses para sacar su mercadería. Elegimos ese plazo porque cuando llega el tiempo del calor pueden aparecer focos de insectos vivos que deterioran la mercadería. Entonces se fumiga todo de nuevo si necesitan más tiempo”, describió.

Otra ventaja es que también se encarga de la logística. Si el productor tiene que entregar 200 toneladas mañana y las almacenó allí, la firma se hace cargo de conseguir los camiones, cargarlos, hacer cartas de porte y el Dopro. El servicio de almacenamiento se paga al final con la posibilidad de hacerlo con kilos de maíz.

 

Nota, video y fotos: Prensa San Luis Logística.