Este lunes 19 de abril se cumplen 38 años de la muerte del destacado intérprete, quien además tuvo una labor sobresaliente como autor y compositor, dejando con sus canciones una huella imborrable en el cancionero puntano.

“Pretender encerrar en unas pocas páginas la vida de ‘El Chocho’ Arancibia es absolutamente imposible, sobre todo, para un hombre apasionado que puso toda su fuerza y energía creadora en el canto puntano, la política y la docencia, a tal punto que su paso por la vida lo convirtió en símbolo y ejemplo de su provincia, a la que tanto amó y a la que tanto le dedicó”. Este es el primer párrafo que se extiende bajo el título “Un Corazón Sanluiseño”, del libro “Caminito del Norte: el cancionero y la historia de Rafael ‘Chocho’ Arancibia Laborda”, que escribieron Oscar Valles y Ricardo Gutiérrez, editado en San Luis en 1993. Esas pocas líneas describen lo que significaba San Luis para el destacado intérprete, autor y compositor que falleció un 19 de abril de 1983, a los 56 años.

“Ciclo Viajes al Alma”

Desde el Programa Cultura, durante abril le rinden homenaje, como personalidad destacada de la cultura puntana a través del Ciclo “Viajes al Alma”. Por este motivo, hasta fin de mes se desarrollarán acciones culturales virtuales para respetar las medidas sanitarias vigentes.

En este contexto, a través de las redes sociales oficiales del Programa Cultura se compartirán audiovisuales con la interpretación de canciones de “El Chocho” Arancibia y reflexiones sobre su labor artística, entre otras.

Rafael “El Chocho” Arancibia

Era hijo de Ricardo Arancibia Rodríguez y de Primitiva Laborda. Estudió en la Escuela Normal “Juan Pascual Pringles” de la Ciudad de San Luis, de la que egresó como maestro normal nacional. A los 24 años se casó con María Antonia Raffa, con quien tuvo tres hijos: Esthér, Rafael y Celia Inés.

Según expresa el libro “San Luis, Hombres y Mujeres Constructores de Su Historia”, de María Graciela Mulhall, ejerció la docencia durante 20 años como maestro de grado y como profesor en el Colegio Nacional “Juan Esteban Pedernera” y en la Escuela Industrial de Villa Mercedes, pero a la vez se dedicó apasionadamente a la música.

En 1964 tuvo el cargo de director general de la Primera Red Argentina de Emisoras Splendid y al año siguiente, en 1965, fue designado prosecretario del Senado de la Nación por el voto de la Cámara de Senadores. Este cargo lo desempeñó hasta 1976.

Como expresan Valle y Rodríguez en el libro sobre la tarea musical de Rafael Arancibia, se destacó como intérprete, pero su labor sobresaliente fue como autor y compositor de himnos del cancionero sanluiseño. Además, explican que habitualmente, actuaba como solista o a dúo con Jorge Arancibia Laborda (“El Flecha”), sin embargo integró un grupo que hizo historia: “Los Coyuyos del Chorrillo”, que actuó en Radio Belgrano, constituyéndose en una consagración que generó orgullo en la comunidad de San Luis.

El amor que Arancibia sentía por la música iba más allá de cualquier límite geográfico, ya que sus pares lo reconocieron como uno de los luchadores que buscó unir todas las expresiones de la música nacional y defenderlas como si fuera una sola.

 

Nota y foto: Prensa Programa Cultura.