El Ministerio de Seguridad se sumó el fin de semana a un nuevo operativo de alcoholemia federal que se realizó en 23 provincias argentinas. En el caso de San Luis, los controles se realizaron en la ciudades de San Luis, Villa Mercedes y Merlo, y arrojaron que de 351 casos testeados, 37 fueron positivos, es decir que los conductores tenían un mayor porcentaje de alcohol en sangre por lo que no debían manejar. 

El jefe de la Oficina Guardia Vial, Gustavo Suárez, explicó que el trabajo implicó la coordinación de tareas entre la Policía de la provincia de San Luis, el Programa de Seguridad Vial y el Programa de Seguridad Comunitaria, y que se realizó bajo los lineamientos que establece el  Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV).

“Uno de los objetivos centrales de esta acción es poder generar conciencia y evitar accidentes, no tiene un fin recaudatorio; se busca que si las personas deciden tomar bebidas alcohólicas no conduzcan. No se prohíbe la ingesta de alcohol, se recomienda que, si lo hace, otra persona maneje. Luego de realizar estas advertencias es que llegan los controles”, añadió.

Desde la ANSV explicaron que los registros con resultados de todos los operativos realizados se compilan de forma digital con el fin de conformar una base estadística nacional única que pueda arrojar datos sobre la problemática y poder así delinear futuras acciones de prevención. 

La primera edición se llevó a cabo el 12 de diciembre pasado en 23 provincias. Un dato de relevancia que aportan es que los siniestros viales son la primera causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 35 años y la conducción bajo los efectos del alcohol es uno de los factores determinantes más importantes.

 

Nota y fotos: Prensa Ministerio de Seguridad.