El artista, de 49 años, tiene tres hijas, integra el ballet El Azud y, pese a haber nacido en Cañadas Rosquin, Santa Fe, desde el 2001, San Francisco del Monte de Oro se convirtió en su lugar en el mundo. Aquí su historia.

Cristian es parte del sistema de bandas, coros y grupos de danza a través del ballet “El Azud”. “Siempre quise aprender a bailar folclore y ‘Sueños del Arte’ me dio esa oportunidad. Estoy desde el principio porque la profesora me comentó y cuando conocí la iniciativa no dudé en sumarme aunque no tenía ningún conocimiento, pero siempre me gustó el folclore. Las únicas experiencias que habían tenido fueron en la escuela. Algunas veces bailamos y fue muy lindo para mí, pero nunca había podido dedicarme a bailar”, comentó el bailarín.

“’Sueños del Arte’ es un momento de trabajo para el aprendizaje, para compartir y estar bien”, expresó Cristian, quien recordó que una de las presentaciones más significativas para él fue en “El Desarenador”, porque bailaron una zamba que es su danza preferida dentro del folclore.

Aunque siente el apoyo de su familia y amigos en la tarea artística que desarrolla, considera que lo mejor de “Sueños del Arte” es el grupo humano. “Somos muy unidos, me siento muy cómodo”, afirmó Cristian, quien también comentó que hace 4 años enviudó y “Sueños del Arte” fue el espacio de contención que le permitió sobrepasar los momentos difíciles y salir adelante.

El vínculo que generó Cristian Barile con sus compañeros de trabajo es muy fuerte, por lo tanto, ante las nuevas modalidades de trabajo por el contexto de pandemia afirmó que extraña los ensayos presenciales, las presentaciones y hasta los nervios previos que se viven antes de subir al escenario, porque considera que cada uno da lo mejor de sí en cada presentación, y aunque tengan bastante experiencia, los nervios siempre están.

Más allá de la nueva normalidad que atraviesa la sociedad, Cristian destaca todo lo bueno que cotidianamente le da “Sueños del Arte”.

 

Nota y fotos: Prensa Programa Cultura.