En el Día del Médico, la coordinadora de COVID-19 del Hospital San Luis destacó el emotivo compromiso que mantienen los profesionales que deben atender a enfermos graves. “Ser médico en la pandemia fue muy difícil. Nosotros estábamos en la lucha, salíamos de nuestras casas pensando que a veces no íbamos a volver”, destacó.

Además de ser una de las médicas de guardia, entre sus funciones está organizar la logística para la atención de los pacientes con COVID-19 en el Hospital San Luis. La doctora Selva Romero habló de su experiencia en la atención de los afectados por el virus y también de su vivencia personal como paciente positivo para coronavirus.

“Trabajamos mucho en el sistema de salud porque implicó mucha demanda, por lo que tuvimos que crear más camas y organizar tareas, y tocó atender más cantidad de pacientes a los que estábamos acostumbrados”, describió la profesional y destacó que ese nuevo escenario generó un valioso trabajo en equipo.

La doctora Romero también se refirió a su experiencia como paciente COVID-19: “Me tocó contagiarme y estar internada con una neumonía, pero la superamos, veo que, a lo mejor, la gente no sabe que hubo mucha gravedad, y la sigue habiendo en esta enfermedad, que es muy inflamatoria”.

La profesional también resaltó el valorado trabajo de los médicos en momentos difíciles. “Hemos tenido muchos pacientes que han pasado a terapia y muchos fallecidos también, nos ha costado mucho y quiero destacar que haya o no aplausos de la gente, haya o no enojo en todo esto, siempre volvemos a trabajar y a mantener nuestro puesto de trabajo acá en el hospital, nunca va a faltar por más que haya enojo, aplausos o felicitaciones”.

Muchas veces la tarea del médico incluye aspectos humanos que van más allá de lo profesional. “A veces tenemos que dar malas noticias por teléfono y eso es complicado, hay que entender también la situación del otro lado, cada uno lo vive de distintas maneras; la gente siempre fue muy agradecida de los cuidados y de poder darles informes cuando estaban aislados”, comentó Romero.

La doctora del Hospital San Luis aseguró que en ese centro asistencial nunca faltó ningún medio de protección y “lo que hemos pedido se nos ha dado, nos han cuidado, somos una parte esencial”, valoró.

Al referirse a su actividad específica reflexionó: “Cuando nosotros optamos por ser médicos no optamos por una profesión como las demás, sino que es parte de una vocación de servicio, porque tratamos con vidas humanas, con personas, vemos enfermedades, pero más que enfermedades vemos personas enfermas”.

A pesar del sacrificio extra que viven hoy los médicos, para la doctora Romero no dudan a la hora de dejar su familia y asistir a trabajar: “Me ha tocado otra pandemia y he estado dispuesta a trabajar, nos ha tocado en otras circunstancias el fuego y hemos ido a ayudar a los bomberos, siempre sin pensar si volvíamos o no a casa. Sí, nos cuesta mucho, pero es una vocación de servicio que requiere una gran dedicación”.

 

Nota y foto: ANSL.