Desde las 21:00, el tradicional Festival del Higo convocó a un gran número de asistentes que colmaron el escenario dispuesto junto al balneario del paraje.

En esta 16° edición del tradicional festival, El Talita ofreció una variada actividad para los visitantes, desde comidas típicas con un esmerado servicio de cantina, hasta sillas y reposeras para disfrutar del espectáculo con comodidad.

Los artistas locales fueron los primeros en subir al escenario, dando el puntapié inicial, con folclore tradicional bien cuyano como Las Cuerdas del Norte, Cristian Quiroga y Chole Campos. 

Una de las artistas invitadas, Alma Herrera, le puso el ritmo a la noche con un espectáculo de cuarteto y cumbia y le abrió paso a Los Serenateros de Salta y los Campedrinos; un grupo de jóvenes que ya suena en todo el país.

El cierre estuvo a cargo de “Ale Ceberio”, ex cantante de Trulalá que hizo levantarse de las sillas a todos los presentes para disfrutar y bailar del cuarteto hasta la madrugada en el paraje ubicado a 168 kilómetros al norte de la ciudad de San Luis y a 25 kilómetros de Quines.

El intendente de El Talita, Darwin García dijo, “Esto lo logramos como todos los años, con las mismas ganas y el trabajo de organización de varios días. Trajimos grupos nacionales y estamos contentos porque el festival de El Talita ya se está haciendo conocido en el norte de la provincia, Villa Dolores y Córdoba. Un evento de estas características, genera un movimiento económico importante para la gente del lugar, y la gastronomía juega un rol importante en cada fiesta”.

Javier Amaya nació en El Talita y disfrutó junto a su familia de este festival, que año a año junto a los suyos no se lo pierde y expresó: “Nosotros estamos trabajando en Las Varillas, Córdoba, pero siempre venimos a compartir con la gente esta fiesta y las patronales. Acá nos juntamos todo el pueblo y los que nos hemos ido volvemos a compartir con amigos y reencontrarnos con quienes nos hemos criado juntos, con la familia y vecinos”.  

Alfredo Reinoso, oriundo de Mendoza, viajó junto a su esposa especialmente para el festival y dijo: “es la segunda vez que vengo y estamos muy contentos. Es un festival muy lindo y me gustaría que la gente que no lo ha podido disfrutar que venga, porque se merece que lo conozcan”.

Natalia Britos, enfermera del Hospital de Quines, no se perdió este festival. “Venimos todos los años porque es un festival que nos encanta y nos gusta colaborar con el pueblo. Es una fiesta muy familiar y bien folclórica, se puede disfrutar de las comidas típicas, como el chivo a las llamas, el locro, la gallina casera y las empanadas”, dijo. 

 

Nota: Prensa Programa Cultura.

Fuente y fotos: Prensa Secretaría de Turismo.

Video: Juan Moyano.