La propuesta que se realizó el viernes pasado en la explanada del Complejo “Molino Fénix”, se replicó en SUM del barrio.

Con el advenimiento de las celebraciones de fin de año se hacen presente varios rituales y tradiciones pertenecientes a diversos cultos, religiones y culturas. Una de ellas es la representación del pesebre viviente, actividad que invita a recordar y resignificar la Navidad. El viernes pasado, la propuesta se desarrolló en la explanada del Complejo “Molino Fénix” y el sábado por la tarde, se trasladó al barrio Eva Perón para que sus vecinos también pudieran presenciar y disfrutar del evento.

Decenas de personas se acercaron a la plaza frente al SUM, espacio en el que se desarrolló la actividad, y en familia y con amigos revivieron el nacimiento de Jesús. Muchos se mostraron sumamente emocionados, no solo por lo que significa el acontecimiento según la religión que profesan, sino porque sus hijos y nietos participaron de la interpretación y, además, por que es la primera vez que el barrio puede presenciar un momento como ese. En este sentido, una de las vecinas presentes, Liliana Blanco, comentó: “Vine con mi marido y mi hijo por que tengo a todos mis nietos participando acá, uno de ángel y otro, de pastorcito. A mí me gustó, está lindo, a ellos los entusiasmó un montón, tanto como a mi hija que es parte de la actividad. Además, me gustó por que es la primera vez que hacen algo así en este barrio. Me emocionó mucho porque lo hicieron bien los chicos”.

En la representación tuvieron lugar los distintos personajes que componen el relato. Pamela y Nicolás, quienes personificaron a los protagonistas de la historia, comentaron sobre la propuesta: “Nosotros formamos parte del Complejo ‘Molino Fénix’, y para terminar este año magnífico lo celebramos con un pesebre. La verdad es que la propuesta fue muy motivadora, tanto en el complejo como acá, obvio. Estamos muy felices de llevar una sonrisa a los chicos, con todas las actividades que podemos hacer para que la gente ya empiece a palpitar las fiestas, así que muy felices de formar parte”.

El ritual se preparó con mucha dedicación e involucró a muchas personas, entre ellos niñas y niños del barrio y zonas aledañas en pos de fomentar el encuentro, la unión y el trabajo en comunidad.

 

Nota y fotos: Prensa “Molino Fénix”.