A pleno sol, una multitud disfrutó también de las propuestas recreativas y deportivas. Desde las 18:00 hasta las 20:00, la fiesta flúor acaparó todas las miradas. Cientos de familias le pusieron calma y color al festejo, organizado entre los diferentes ministerios.

Aunque el espacio estuvo destinado para la juventud puntana, muchas madres y padres se sumaron a las diferentes actividades en busca de alegría o descanso. Instalaron reposeras o colchas alrededor del escenario de freestyle durante la siesta de este sábado y opinaron, mate en mano, sobre las rimas de los raperos, quienes vinieron incluso de ciudades vecinas y del interior provincial. Entonces, la fiesta se transformó en una celebración familiar y en una opción más acorde al bolsillo, castigado por la inflación.

“Queríamos brindarles una alternativa a los chicos que no se iban a El Trapiche”, señaló Sol Romero, jefa del Subprograma Festividades Provinciales del Ministerio de Turismo y Parques. “Está lleno de familias. Esto es 100% con entrada libre y gratuita”, subrayó.

Entre los artistas que compitieron con improvisaciones, a pesar de que las batallas musicales disparaban contra cada rival, se pudo apreciar cierta hermandad, cerca y lejos de los parlantes.

Pedro Domínguez tiene 21 años, es oriundo de Quines y estudia en San Luis. “Me siento bastante bien, me gusta compartir esta cultura con todos los muchachos, se respira rap y hip hop acá”, contó luego clasificar a octavos de final.

“Me siento muy acompañado con mis amigos porque transmitimos la misma energía de siempre. Y ahora estoy más feliz porque hay más movida acá en San Luis”, dijo el rapero Valentín Muñoz.

“Tengo el aguante de mucha gente que me hace sentir tranquilo cada vez que subo al escenario”, compartió Santiago “Friki”.

Pedro, integrante del grupo Hamburgo y organizador de la competencia, expresó: “Hace mucho tiempo que venimos construyendo la cultura del rap y el freestyle. Que nos den este espacio es muchísimo para nosotros y nos pone muy contentos”.

Cuarenta y dos raperos se presentaron en el parque. “Queremos transmitir que todos podemos hablar y que siempre habrá alguien que te va a escuchar. Lo bueno que tiene el rap es que no hace falta que seas buen cantante sino que sepas expresarte rimando, y eso te abre una puerta desde adentro”, consideró.

Detrás del escenario, a casi dos horas antes del comienzo, ya había fila para la fiesta flúor. Es que los invitados, vestidos de blanco y negro, tenían que maquillarse para luego bailar entre los juegos de luces y la música electrónica. Los padres acompañaron a sus hijos pequeños durante esta colorida propuesta. Algunos se animaron a lucir pestañas, cejas o pómulos resplandecientes.

El equipo femenino de fútbol de Juventud también se sumó a la celebración. “Nos estamos divirtiendo en el parque. Nos fue genial este año, salimos bicampeonas. Ya que no entrenamos vinimos con las chicas a pasarla bien”, dijo María Pereyra.

“Vengo poco para acá pero lo veo renovado al parque”, apuntó Gabriel, de Villa Mercedes, mientras hacía fila junto a su amigo para recargar el termo en el equipo termosolar.

Asimismo, profesionales del Subprograma Prevención y Promoción de la Salud, del CPAA (Centro de Prevención y Asistencia de las Adicciones) y el Programa de Salud Sexual y Reproductiva realizaron campañas de concientización.

“Vemos que en los jóvenes hay muchas respuestas positivas en escucharnos, informarse y sacarse algunos mitos sobre el HIV”, describió la psicóloga Cristina Bustofara.

Nota, fotos y video: ANSL.