Oscuros presagios de los especialistas, que en general han errado por pecar de optimistas. Inflación cercana al 55% en 2019. Caída del PIB en 2019 y 2020. Dólar a $ 66,70 para fin de año. Las reservas siguen en caída.

La economía, en tanto disciplina de estudio, cae dentro de las ciencias sociales y no de las exactas. Lo que los actores económicos esperan que suceda, tiene impacto en la realidad. Si los kiosqueros creen que van a vender más chocolates, comprarán más y las fábricas producirán más, si hay más oferta, probablemente el precio baje y como consecuencia se compre más y así.

Veamos que esperan las consultoras, los centros de investigación, las entidades financieras y los especialistas extranjeros consultados por el BCRA, que publicó sus resultados en un documento denominado Relevamiento de las Expectativas de Mercado (REM).

Empecemos por la inflación:

Estos expertos, que en general, teniendo en cuenta sus pronósticos previos, podemos calificar como optimistas, esperan para 2019 una inflación del 55%. Para agosto un 5% y para setiembre un 6%. No esperan hasta fin de año que la inflación mensual baje de 3%.

Ven con optimismo que el dólar apenas alcance a acompañar a la inflación

Para septiembre esperan que valga $60 y a fin de año un 11% más alto, cotizando a $66,7.

En cuanto a la actividad económica real, mirada en la evolución del Producto Interno Bruto, esperan una caída del 2,5 para este año, también caída el año que viene (-1,1) y que se volverá al crecimiento recién en 2021 (+1,9).

Como se observa en las columnas que están en la gama de los azul celeste, las expectativas mermaron notablemente en agosto (la barra negra).

En la realidad del día a día, seguimos monitoreando el nivel de las reservas del Central. Ayer:

De U$S 53.144 millones con las que cerró el lunes, pasó a U$S 52.149, una baja de 995 millones de dólares en un día. En los cuatro últimos días hábiles la baja fue cercana a los 5.000, casi lo mismo que esperan que el FMI envíe.

El sistema bancario no va aguantar si continúa este ritmo en las pérdidas de reservas del BCRA.