El valor del dólar se relaciona en esta crisis con palabras, gestos y acciones de la política.

La situación política, económica y social en Argentina, es frágil. Esto exige un grado mayor de responsabilidad para quienes deben tomar decisiones.

Tenemos un presidente cuyas probabilidades de reelección son ínfimas; y a otro quién será muy probablemente nuestro próximo presidente, solo como candidato. Habrá que repensar a futuro si deben seguir las PASO con “O” de obligatoria, o pasar como en San Luis a las PAS sin la “O”, o volver a las internas clásicas por partido o frente electoral, o a primarias separadas u otra alternativa. Las últimas elecciones, dejaron el Ejecutivo nacional, sin poder político.

La situación financiera es volátil, cual hoja de otoño en viento arremolinado. Una palabra, un gesto, una foto mueve índices cual si fueran gráficos de un electrocardiograma.

Ya sabemos que luego del resultado en las PASO, el presidente, ordenó que se dejará correr (subir) el valor del dólar sin que el BCRA interviniera, fue para decir lo que dijo en la conferencia del presa del lunes. Más o menos un, “miren lo que les pasa por no votarme”. Debió disculparse el miércoles. Llamarlo por teléfono a Fernández. Y confiar que el opositor más votado, al cual le había pedido el lunes una autocrítica, tuviera un gesto de grandeza para tratar de campear el temporal verde.

Miremos lo que paso con el dólar ayer y veamos que hechos políticos lo movieron:

El miércoles a la tarde, Fernández, después de que Macri anunciara por tuit que se habían comunicado, dio una conferencia de prensa en que avaló al presidente. Repitió, en varias oportunidades la palabra “presidente” y dejó claro que es el 10 de diciembre la fecha para que comience la nueva gestión presidencial.

Jueves por la mañana, dijo, que el dólar a $60 estaba bien, que era razonable. Le puso precio. Cosa que esta faltando en muchos productos. Luego de estos gestos y declaraciones, el precio del dólar mayorista bajó de $60 a $54.

A media mañana, el oficialismo nacional, convocó a una “reunión de gabinete ampliada” donde hablaron Macri, Vidal, Carrió. No fue una reunión de gestión, sino partidaria, electoral. La diputada Elisa Carrió, fundadora de Cambiemos, dijo barbaridades, “muertos nos van a sacar de Olivos”, difícil encontrar frase más antidemocrática. ¿Anticipó un quiebre definitivo con Vidal al decir “encabezan listas y no fiscalizan toda la provincia? ¿Alejó definitivamente a los sectores humildes, asalariados y clase media que no va a esquiar a Europa?, ¿Nos comunicó la diáspora en el oficialismo, al llamar “cobardes a los que se van”?. Macri no llegó a tanto, pero no fue presidente, sino candidato. El dólar mayorista pasó de $54 a $58,50. Por allí cerca se mantuvo unas horas para cerrar a $ 57,25.

Se supo, que a pedido de Alberto Fernández, Axel Kicilof, llamó a Guido Sandleris presidente del BCRA y ex compañero de agrupación política en la universidad. Es que Sergio Massa pensaba en presentar una denuncia penal al titular de la máxima autoridad monetaria debido a su inacción ante la extraordinaria depreciación del peso el día lunes. La conducta del Central martes, miércoles y jueves, fue distinta. Fernández pidió ayer, que el presidente escuche a Sandleris.