Están en su máximo de la década, 32.000 millones. Pero es falso que la causa del aumento sean las elecciones.

Hay opiniones que por repetidas y concordantes, al no ser contradichas ni contrastadas, se convierten en verdades.

En general escuchamos a diversos economistas que por múltiples medios de comunicación repiten que antes de las elecciones, por la incertidumbre que éstas generan, producen la dolarización de las carteras. Es decir, que en general los ahorristas compran dólares antes de las elecciones.

La afirmación parece razonable, pues la pérdida de valor cuasi constante del peso lleva a que no se lo considere una reserva de valor. Dicho fácil, si ponés los pesos en la alcancía o en el colchón, perdés poder de compra con el mero paso del tiempo, debido a la inflación. Los argentinos no guardan pesos en el colchón. Los argentinos en general no ahorran en pesos.

Una primera intuición no hace creer que aquella afirmación, de que antes de las elecciones se compran dólares, es verdad.

Contrastemos esta creencia, intuición o hipótesis con la realidad. Para ello, utilizaremos la cantidad de depósitos en dólares que tienen los argentinos en el sistema financiero durante los últimos 10 años, basados en los datos oficiales del BCRA.

Los invito a ver un pequeño video de 13 segundos, donde se muestra cuál es la cantidad de depósitos en moneda extranjera del sistema financiero argentino desde julio de 2008 hasta ahora:

Como se puede observar, no hay picos significativos en las fechas de las elecciones. La primera etapa, julio 2008-septiembre de 2011, muestra una suba constante y pareja de los depósitos. Es más: en las elecciones de 2009 no sólo no hubo pico, sino que el gráfico muestra una pequeña meseta.

Entre septiembre de 2009 y septiembre de 2015 se observa en general una baja de los depósitos, con una situación relativamente estable entre julio de 2012 y el mismo mes de 2015. En esta segunda etapa, hubo elección presidencial e intermedia.

La suba más relevante de los depósitos en dólares se ve entre marzo y octubre de 2016, donde casi se duplican, pasando de alrededor de los 12.000 millones a los 23.000 millones. En esos meses no tuvimos elecciones.

A partir de allí y hasta hoy se observa una línea creciente y más empinada que la del inicio. Con sus altas y bajas, pasa de los 23.000 a los 32.000 actuales.

Puede ocurrir que se incremente, previo a las elecciones, la compra de dólares. Pero sostener que la causa de la suba de depósitos en dólares sean las elecciones, a tenor de lo ocurrido en más de 10 años, es falso.

Si parafraseamos el conocido dicho popular “no por mucho madrugar, amanece más temprano”, podríamos decir “no por mucho repetir, se convierte en verdad”.