El BCRA y el FMI decidieron cambios en la política monetaria: permitirle a los bancos contar con más LeLiq y garantizarles una tasa del 58% anual, renovable cada 7 días. Para mantener el dólar planchado como medida preelectoral.

Cuando asume Sandleris, en octubre del año pasado, como presidente del BCRA, impone básicamente medidas constrictivas de la base monetaria y control del tipo de cambio. Con distintas modalidades esas directrices se han mantenido. Tasas de interés altas y positivas, emisión de LeLiq que es una especie de emisión diferida, a fin de no tener que emitir moneda en el corto plazo y controlar el valor del dólar, primero con bandas cambiarias, luego con techo.

Estas políticas fueron criticadas por los empresarios, incluso los cercanos al Gobierno nacional, como por ejemplo el CEO de Fiat, Rattazzi. Advirtieron a fines del año pasado que con ese tipo de tasas de interés iban a destruir la industria, su predicción fue correcta y basta con ver los cierres, los procedimientos preventivos de crisis, el uso de la capacidad instalada en la industria, las caídas en la actividad productiva, etc.

Con una analogía de campo, Rattazzi dijo en diciembre de 2018: “El punto es que tirar glifosato, que es la tasa al 71%, durante 3 o 4 meses, eso mata la economía real”. No fueron 3 o 4 meses, las tasas positivas (por encima de la inflación) continúan y están aseguradas. Negocio para la especulación, pérdidas para la producción.

El BCRA acordó con el FMI y este emitió un comunicado elogioso de las medidas que se tomaron el lunes. Cuáles son las medidas comunicadas por la autoridad monetaria que se encuentran publicadas en su web.

1) Mantener la base monetaria pero promediándola por bimestre en vez de mensualmente.

2) Autorizar a los bancos que dentro de la composición de los encajes (dinero inmovilizado para garantizar los retiros de los particulares) se tengan más LeLiq. Eran de 21 puntos, pasan a 24. Es decir aumentar las ganancias pues las LeLiq dan intereses, mientras que el dinero inmovilizado no lo da.

3) Garantizarles un interés mínimo del 58% anual renovable cada 7 días. Las palabras del comunicado son: “Para garantizar el carácter contractivo de la política monetaria, el COPOM (las autoridades del BCRA) ha decidido mantener constante la tasa mínima de las Letras de Liquidez (LeLiq)”.

Significa que no habrá más dinero circulante y seguirá la política monetaria contractiva, con altas tasas de interés, en claro perjuicio de las actividades productivas, y muy beneficioso para los capitales especuladores. En el próximo mes, para que los que aportaron a la bicicleta financiera, solo perderán si el dólar se devalúa un 26%. Es decir que suba más de 9 pesos en un mes. Se les garantizó la ganancia.

Todo con el consenso, aval y elogio del FMI. Como venimos repitiendo, no es un plan económico, es un plan electoral.