Es chofer de ambulancias, tráiler de salud y camiones sanitarios, reconocido por su trayectoria en Medicina del Interior. Trabaja hace 34 años en el Ministerio de Salud y agradeció al primer mandatario puntano, Alberto Rodríguez Saá, por las políticas implementadas.

De la periferia al centro, Alaniz ha vivenciado las inquietudes y necesidades de los puntanos. Cada semana recorre la geografía de la provincia para llevar la atención sanitaria a las familias del interior, más alejadas de las urbes. Esa calidez, humaniza y enaltece el ejercicio cotidiano de la medicina. Pequeño y vital detalle que el historiador Jesús Liberato Tobares, otro rastreador de rumbos, también estimó. “Como el médico que vela en la cabecera del paciente, desde nuestra angustia existencial pensamos que aquel tiempo de la fraternidad y la caridad bien entendida ´se está yendo´. Nos lo dicen claras manifestaciones del monetarismo que ha invadido todos los ámbitos profesionales y la deshumanización de la vida en su más alta expresión. Es la muerte que llega. Pero al propio tiempo los gestos de solidaridad, de modestia abnegación que los médicos nos entregan todos los días, sostienen firmemente la espereza. Es el alba de la vida que vuelve”, prologó en su obra “Médicos y boticarios de antaño”.

Dilemas similares ha enfrentado Alaniz como integrante del equipo de Salud y, por eso, al contemplar el crecimiento de la provincia, le escribió un correo electrónico al gobernador.

“Gracias por estar con los humildes, por todo lo que nos ha brindado en este largo camino y por hacernos bien. Gracias a usted esta provincia crece más, mi familia y todos los que lo conocemos estamos eternamente felices por ser nuevamente reelecto en esta campaña. Brindamos por un gobernador digno de nuestra tierra”, expresó en su emotiva carta el trabajador de 64 años que vive en La Punta.

Juan Hugo Alaniz (a la derecha de la foto con camisa blanca), junto a sus compañeros de trabajo.