Hay 11,2 puntos de diferencia entre la interanual mayorista y minorista (68,5% y 57,3%), es inflación reprimida y diferida. El incremento de las CBA y CBT aumentará la cantidad de pobres e indigentes.

Tras el apagón y las elecciones provinciales, el Indec publicó varios datos, referidos al sistema de índices de precios mayoristas, los de la construcción y la valorización de las canastas que se usan para determinar las líneas de pobreza e indigencia.

El primer dato es que la inflación mayorista fue de 4,9% en mayo y acumula en los últimos 12 meses un 68,5%. Es el mes más alto de los últimos 8 y ha crecido de manera constante en lo que va del año (enero 0,6; febrero 3,4; marzo 4,1; abril 4,6). La diferencia interanual con la suba de precios minoristas es de 11,2 pp. Recordemos que el IPC Nacional (la inflación minorista) es de 57,3 interanual.

Los datos de los aumentos en la construcción, nos dicen que en mayo fue del 3% y lleva en los últimos 12 meses, un 45,1%. En la publicación del Indec que disimula un dato que surge de las mismas estadísticas del organismo oficial y es que de ese 45,1%, se compone con incrementos del 55,3% de los materiales, del 46,2% en los gastos generales y de solo el 38,2% en la mano de obra. Una clara muestra de que los bienes y los servicios suben más que los salarios.

Respecto de la pobreza e indigencia, basta con decir que sus canastas crecen por encima de la inflación minorista y muy por encima del crecimiento salarial, por lo que en las publicaciones observaremos que se incrementó el número de pobres y de indigentes en Argentina.

La familia tipo requirió de ingresos superiores a los $12.087 para no ser indigente y de $ 30.338 para no caer en la pobreza. El incremento en relación a un año atrás fue del 61,7% para la canasta alimentaria y de 61,1% en la canasta total.