Se trata del cierre del ductus, una cardiopatía congénita. Fue a través del plan de cardiopatías congénitas que impulsa el Ministerio de Salud con profesionales del sistema público de San Luis.

El equipo de pediatría y los cardiólogos del Hospital San Luis realizaron una exitosa intervención a un bebé de 45 días de vida y 2,5 kilogramos, que presentaba una cardiopatía congénita asociada.

El bebé estaba en terapia intensiva, con buen soporte, pero no evolucionaba favorablemente, porque se necesitaba disminuir el flujo que producían las dos cardiopatías que, además, lo inestabilizaban y no lo dejaba respirar bien.

“Si esto no era tratado con urgencia podía haber complicaciones graves”, relató doctor Daniel José, cirujano que estuvo en la intervención. José además explicó que el ductus arterioso es un conducto que comunica en forma normal la arteria aorta con la arteria pulmonar durante la vida fetal. Este conducto se cierra por sí solo en los primeros días de vida, pero a veces como en este caso, el mecanismo de cierre espontáneo falla y el ductus queda abierto constituyendo la patología llamada ductus arterioso persistente.

“La decisión que tomó el equipo de pediatría y los cardiólogos que forman parte del sistema público de San Luis, que integran el Plan de cardiopatías congénitas, fue corregir una de las dos cardiopatías, en este caso el ductus que es una arteria que une la aorta, con la arteria pulmonar. Entre ellas hay una arteria que durante la vida fetal es útil, pero cuando nace debería haberse cerrado sola. Al no cerrarse de manera natural, nosotros tenemos que cerrarlo. Un método es el farmacológico, que no fue efectivo, y si no quirúrgico. Por suerte se pudo hacer con éxito este segundo procedimiento”, sintetizó José.

Con respecto al método utilizado detalló: “Le pusimos dos clips de titanio para cerrarlo, así mejoró los parámetros aerodinámicos, sigue con evolución estable dentro la gravedad del cuadro, hay que aclarar que sigue siendo un paciente crítico. De ahora en más está en control, hay que esperar por la otra cardiopatía, que hasta el año de edad puede cerrarse o que el flujo que pasa es mínimo y no necesita corregirse”.

Por último, José se mostró satisfecho: “Conformamos un gran equipo, cada uno de los servicios que le tocó trabajar lo hizo de la mejor manera. Lo más importante es que el hospital da las garantías para hacer este tipo de cirugías”.

 

Nota y foto: Prensa Ministerio de Salud.