En los últimos 12 meses, fue del 55,8%, 15,6% en lo que va del año y en abril un 3,4%. Pese al fracaso, el BCRA confirmó su política monetaria, que asfixia a todo el sistema productivo.

El Indec publicó los datos del índice de precios correspondiente a abril y el Gobierno nacional lo consideró como una buena noticia y los diarios cercanos al oficialismo lo titularon como alivio, todo ello porque el número de abril fue inferior al de marzo. Tan cierto como que la inflación interanual se incrementó y que aún no se puede hablar de tendencia a la baja. Un 3,4 mensual no es para festejar.

Miremos la infografía del Indec:

La inflación núcleo estuvo por encima del promedio. “Salvó las papas” evitando un índice superior, la disminución en los precios de las verduras y frutas. Claramente debido a la estacionalidad.

La inflación interanual que arroja abril, del 55,8% es la más alta en 27 años.

Apenas una hora después de la publicación, el presidente del BCRA, Guido Sandleris, dio una conferencia de prensa. Entre otras cosas dijo: “Las fuerzas económicas que reducen la inflación ya están en marcha”.

Consideró buenas noticias los datos de inflación, textualmente manifestó: “Hoy tuvimos un dato positivo de inflación” y pronosticó que “la inflación seguirá bajando en los próximos meses”. Dijo además, siempre con respecto a la inflación, que existe un “cambio de tendencia”. No es cierto, como dice el dicho popular “una golondrina no hace verano”, el dato de un mes que muestra una desaceleración respecto al mes anterior, no provoca un cambio de tendencia. Lo bueno es que no se ha espiralizado.

Lo que más me preocupó, fue que ratificó el rumbo de las políticas que implementa. Se enorgulleció de que desde que él está a cargo de la autoridad monetaria, hay tasas de interés positivas. Es decir que “los ahorristas le ganan a la inflación” y agregó además “esto debiera ser la norma no la excepción”. Es una muestra de que la economía real, la productiva, no está en la agenda. Pues si se gana, y mucho, en el sistema financiero, los poseedores de capital no invertirán en proyectos productivos. Las empresas en vez de comprar maquinaria y lanzar nuevos productos, preferirán utilizar esos fondos en ganar dinero en el sistema financiero.

No hay cambio de rumbo. No hay políticas que incentiven la producción y el trabajo. Lo que les interesa, es que el dólar no se escape y sea el “ancla de la inflación”. Se enorgulleció de su gestión, diciendo que en 8 meses el dólar solo subió 8%. No está funcionando ese ancla, pues la inflación fue muy superior, solo en los 2 últimos meses superó al incremento del billete verde.