Promesantes de ciudades vecinas renovaron su fe durante este jueves.

Abrazar la cruz o subir el calvario, estas metáforas se hacen eco en los rostros de los fieles que cada otoño vuelven a Villa de la Quebraba, aunque el bolsillo apriete.

Cristian, de San Martín, Mendoza, dijo:”Vengo para agradecerle como todos los años, es una costumbre nuestra, agradecerle al Santo por la salud, el trabajo y la familia”.

“Hace 27 años que venimos”, dijo Ceferino, otro promesante de la provincia mendocina, acompañado por sus seres queridos.

Descalzo, Alberto, de General Alvear, es uno de los más de cinco mil fieles que arribó durante la víspera de la festividad religiosa. Contó que hace quince años viene, a pesar de que la inflación afecte su presupuesto familiar. “Estamos tratando de sobrevivir y agradecidos por todo lo que podemos hacer”, expresó.

 

Nota y fotos: ANSL.