Un equipo de la ULP viajó hasta Fortín El Patria, para pasar una tarde con Antonella Lobos. La niña mostró un día de su vida, entre la escuela, cabalgatas y payadas.

Con tan solo 8 años, Antonella Lobos mantiene viva una tradición argentina que se remonta al 1800: la de cantar coplas improvisadas. Una práctica que supieron inmortalizar los payadores, para “avivar” las reuniones entre gauchos. La niña de Fortín El Patria, estuvo de visita junto a sus compañeros en la ULP hace unas semanas, y la Casa de Altos Estudios devolvió la visita junto al profesor de la Escuela de Música, Alejandro Aguilera.

 

Nota, foto y video: Prensa ULP.