El 4,7% de inflación de marzo, muy por encima de la esperada, provocó la reacción del BCRA y del Gobierno. Ojalá esta vez no se equivoquen.

El Indec nos dio un mazazo. Nos informó lo que ya habíamos sufrido. Lo peor, la inflación alimentaria es mayor a la general, 64 contra 54,7. Los precios en San Luis crecieron en consonancia con el promedio nacional, 4,7%, marzo. Donde más se sintió fue en el noreste con el 5,1%, que incluye Corrientes, la provincia con mayor pobreza de Argentina.

La reacción, comunicativa y monetaria del BCRA, no se hizo esperar, minutos después del anuncio del Indec, Sandleris hizo una presentación en conferencia de prensa. Anunció: la defunción de la banda cambiaria, hasta el 30 de junio no habrá piso y hasta fin de año, le puso precio máximo al dólar, $ 51,45. Que la Base Monetaria será aún más baja, es decir menos pesos circulantes. Las medidas garantizan extraordinarias ganancias para los capitales especulativos, que serán explicados en otra oportunidad.

El plan es electoral, quiere contener el dólar para que Macri mantenga sus mínimas chances electorales. La economía real que sufre y se sigue deteriorando, no importa.

Los recientes anuncios gubernamentales, son un conjunto de medidas que cuando era oposición criticaba duramente y era ampliamente difundida por los principales medios de comunicación. Congelamiento de tarifas de luz y para telefonía celular, que es más subsidio a las empresas. Precios cuidados por 6 meses en algunos supermercados. Plan ProCreAr, para reactivar la construcción. Descuento en medicamentos para beneficiarios de AUH y algunos beneficios a Pymes (plan de pago en AFIP, lo que exporten en más que el año pasado no llevará retención, cobrarán más rápido el pago recibido con tarjetas de crédito de 19 días a 10 días hábiles).