Un común denominador del que dan fe quienes participan de la Feria de Pequeños y Medianos Productores es la proyección que logran sus emprendimientos, teniendo como punto de partida la posibilidad de presentar su oferta a los potenciales compradores, como también la generación de círculos de trabajo con sus pares, logrando fortalecer redes de distribución, de intercambio y de aprendizaje. Muchos de esos conceptos fueron ratificados por los propios productores durante la última edición, celebrada este sábado en el Parque Costanera Río V, de Villa Mercedes.

“La feria creció como algo muy positivo”

Nicolas Quintiero, de San Francisco del Monte de Oro, participó junto a su familia con “productos naturales que consumimos nosotros y ahora ofreciendo al público, todo natural, desde conservas y hierbas comestibles hasta cosmética con flores autóctonas. Estamos desde que se inició la propuesta, cuando éramos muy pocos, pero fue creciendo y realmente es algo muy positivo. La organización y quienes están detrás es un factor para destacar, mientras que a nosotros nos ha servido mucho, conociendo gente, comprobar qué hace falta, qué se busca más e intercambiando productos, porque el canje también es una costumbre en la que creemos entre los emprendedores”.

“La ‘Chingona’ está creciendo con la feria”

De la Villa de Merlo llegó “Chingona”, un emprendimiento que nació de la mano “de mi pareja, Lara, y su amiga Anahí, que se dedican a la elaboración de productos de cosmética y medicina natural”, comentó Eliseo Brizuela, a cargo del puesto y que destacó la relevancia de la naturaleza en cuanto al cuidado de la salud: “Con la gran variedad de yuyos que hay en la provincia logramos productos que van desde uso sencillos, como cuestiones dérmicas, hasta otras más complejas como tratar la artritis y la artrosis, con resultados comprobados y a la vez mucho menos invasivo por ser natural. En nuestro caso participamos por primera vez en la feria que se realizó en la Villa de Merlo y ahora nos sumamos porque está buenísimo, es una gran oportunidad para darse a conocer y mostrar lo que hacemos”.

 

“La feria es como una gran familia”

Vicenta Lucero, de San Luis capital, llegó con un cargamento de huevos de pascuas: “Esperábamos que estuviera más fresco, pero igual hemos vendido bastante, aunque también trajimos otros productos, como panes de membrillo y dulcería. Estamos casi desde el inicio y a esta altura podría decirse que más que comunidad la feria es como una familia, porque vamos conociendo gente de toda la provincia, nos hacemos de amistades y, por lo general, en cada edición no nos ubican junto a las mismas personas, así que el círculo crece. En lo personal participar de esta actividad me ha llevado a crecer comercialmente, porque luego la gente nos sigue contactando y pidiendo lo que hacemos, y lo mismo le ocurre a la mayoría de los feriantes. Es una excelente propuesta”.

“Estos encuentros siempre convocan a mucho público”

En lo que se refiere a artesanías, Laura Romero, de Villa Mercedes, mostró en su stand las creaciones de su esposo, Alberto “Magú” Barroso: “Hay de todo un poco, como lámparas, figuras de personajes, ornamentos varios y cuadros”, precisó con orgullo, señalando que las ventas fluctúan “ya que hay días y días, pero como mi marido ama la carpintería y las artesanías, él es feliz de que la gente pueda ver lo que tanto disfruta hacer y estas ferias, que convocan a tanto público, es una excelente ocasión para lograrlo”.

Cerveza puntana con una ancestral receta belga

El calor de la jornada seguramente influyó para que uno de los puestos más visitados fuera el denominado “Ghent”, de Javier Dutry, de San Luis, quien explicó que el término “es el nombre de un pueblo de Bélgica de donde vino mi abuelo y que es conocido como un paraíso de cerveceros. Siguiendo la tradición familiar lanzamos esta marca, con la que hoy tenemos 13 estilos de cervezas negra, roja, dorada, ámbar y rubia, con sus distintas variedades. Es la primera vez que venimos y nos han visitado un montón de personas que preguntan y llevan para probar. La feria es una muy buena oportunidad para hacerse conocer”.

“Conocí a la feria como comprador y hoy ya soy parte”

La feria de este sábado también fue el debut del merlino Sergio Casini y la heladería artesanal TC, creada por su familia y que hoy le toca continuar: “Conocí la feria cuando se hizo en la Villa de Merlo, ocasión en la que fui a comprar y me gustó mucho, por lo que me sumé y hoy participamos con nuestro puesto, con mucha satisfacción porque el calor de la jornada nos ha traído a mucha gente. Es una propuesta muy buena, pues a los emprendedores nos permite darnos a conocer con nuestros productos; en mi caso nos enorgullecemos de los helados de dulce de leche y sambayón, pero los demás no se quedan atrás porque todos son naturales y muy sabrosos”.

“Gracias a la feria pude abrir mi propio local”

Otro de los productores que ratifica las bondades de la feria y su dinámica es Alejandro Fragapone, de El Trapiche, que participa desde la primera edición con sus embutidos: “Gracias a eso pudimos pasar de participar con 3 o 4 kilos a 70 kilos, por lo que para mí y muchos otros es una experiencia fantástica, con la que he podido abrir mi propio local frente a la Municipalidad de El Trapiche, así que estamos esquivando la crisis y creemos que hay que aguantar y no que cerrar las puertas, como dice Alberto. Otra ventaja que permite la feria es lograr conexiones con los demás productores, por ejemplo a algunos les compro los quesos para mi negocio, también de plantas, a ‘Sol Puntano’ le compro el aceite de oliva y otros productos; es decir, se generan círculos que nos permiten llegar a la gente con precios destacados en producto locales de muy buena calidad”.

Nota y video: ANSL.

Fotos: ANSL / Prensa Ministerio de Producción.