Con reversiones del rock, pop y funk, en inglés y castellano, el cuarteto cosechó varios aplausos en el Salón Blanco.

Desde el inicio, a las 20:00, el grupo impuso su estilo sostenido por sutiles arreglos musicales y coloridos registros vocales. Abrieron con una versión funk de “Mi historia entre tus manos”, luego las luces se bajaron para que brotara “Fix you”, y el clima se hizo más neblinoso minutos después con una flotante versión de “Crazy”, de Gnarls Barkely.

La vuelta al funk fue con un himno de este género: “I feel good”, aunque en una ralentizada y dulce versión. El estilo de este grupo fluye en varias direcciones porque amalgama experiencia y juventud. Esto se apreció con “Eres”, la canción de Café Tacuba, donde el bajo de “Pato” Caruso le dio un vibrante color al clásico mexicano. También con “Feeling good”, cuando la voz de Romina Alias vibró cavernosa, acompasada lentamente por “Chicho” Cipriani en batería.

El show desembocó impecable con “Give me reason”, “Qué bonito”, “Yo pa’ ti no estoy” y “Proud Mary”. Hasta el final el cuarteto encandiló por su sonoridad.

“Reversionamos estos temas con nuestras influencias. Son un poco diferentes a los originales”, contó Romina.

“Nos gustan tanto las canciones que nos costó mucho seleccionar algunas para esta presentación”, agregó la guitarrista Roxana Cruceño.

El nombre del cuarteto está inspirado en el álbum “In the city of angels” del cantante principal de Yes, Jon Anderson, de quien “Chicho” es fanático.

“Ciudad de Ángeles” toca hace un año y medio. Planean grabar un disco. Al Salón Blanco asistieron también familiares y amigos de la banda.

Nota, fotos y video: ANSL.