Nelson Reyes Barnad es jubilado y asiste como voluntario, de lunes a viernes de 8:00 a 11:00, al Centro Cultural «Puente Blanco», para tomar clases de música con los beneficiarios del Plan Solidario que integran el Sistema de Bandas, Coros y Grupos de Danza.

Barnad, en el centro de la foto, recibe el certificado de participación en el sistema de bandas.

Después de trabajar en fábricas y casi toda su vida como vendedor de ropa blanca, Nelson Reyes Barnad antes de jubilarse conoció la provincia de San Luis casi por casualidad. Llegó con su esposa y un matrimonio amigo a Villa Mercedes. Allí, quedaron encantados de su gente, del paisaje y la tranquilidad de los lugares que recorrieron.

Luego de ese viaje, comenzaron a hablar con su esposa sobre la posibilidad de elegir San Luis como el lugar de residencia una vez que se jubilaran, pero como para ese hecho faltaba un tiempo, empezó a acercarse a la provincia a través de su trabajo como viajante.

Pasaron varios meses y analizando la situación de inseguridad en Buenos Aires, Nelson y su esposa decidieron instalarse en la localidad de Fraga, donde vivieron durante dos años. En ese período, el hombre nacido en Laboulaye, provincia de Córdoba, pudo encontrar el espacio para dedicarse a lo que más le gusta: tocar la guitarra. Fueron Las 100 Guitarras Mercedinas que le abrieron las puertas para comenzar a concretar el sueño que Nelson mantuvo vivo durante años.

“Mi primer acercamiento con la música fue a través del canto, luego incursioné con la guitarra y aunque había aprendido de oído, a los 50 años empecé un curso para aprender a leer música y así me fui metiendo más en el mundo de la música. Pero no podía dedicarme como quería porque tenía que trabajar”, explicó el músico que actualmente tiene 77 años y se transformó en uno de los referentes de sus compañeros.

Hace 12 años, luego de vivir dos años en Fraga, Nelson y su familia decidieron mudarse a la capital puntana. Aquí comenzó a buscar compañeros para seguir desarrollando la afición de la música, pero sentía que no encontraba lo que realmente quería, hasta que a través de su hijo, quien es beneficiario del Plan Solidario, conoció el Sistema de Bandas, Coros y Grupos de Danzas.

Luego de un asado que Nelson compartió con su hijo y otros compañeros del Sistema, uno de los coordinadores, Sergio Ochoa, lo animó a que se incorpore para seguir aprendiendo y también compartir con los más jóvenes todos sus conocimientos. Fue así que desde hace dos meses, Nelson afirma: “Esto me ha cambiado la vida. Me siento realizado porque es lo que he deseado siempre. Además, mis compañeros son todos jóvenes y me tratan con tanto respeto que me hacen sentir muy bien”.

Nota y foto: Prensa Cultura.