El FMI enviará más dólares, los que se podrán vender para contener el dólar y continuar con la fuga de capitales. Está “apoyando fuertemente” el plan electoral de Macri

El comunicado de los técnicos del FMI sobre Argentina no disimula. “Apoyamos fuertemente la decisión de las autoridades de mitigar el impacto social de las políticas de estabilización” dice, y resalta: “Apoyamos fuertemente” y “mitigar el impacto social”. No solo apoyan al gobierno de Macri, lo hacen fuertemente. No intentan que el impacto social, pobreza, despidos, recesión, dificultades para llegar a fin de mes en los mejores casos, desaparezca. Lo que pretenden y aspiran es a “mitigar”. Ante el daño realizado, al menos que no duela tanto.

El FMI dio el primer paso para entregar este mes a la presidencia Macri, otros 10.870 millones de dólares, de los 57.000 del acuerdo global. Con esta remesa (deuda), en un año el Gobierno nacional habrá recibido casi 40.000 millones. Pero no es todo lo que recibirá. En plena campaña electoral, entre junio y setiembre, se espera que le mande 11.900 millones más. Casi 52.000 de los 57, en solo un año y medio. Realmente “apoyamos fuertemente” son palabras exactas.

Pero no acaba allí. Los fondos (deuda) en un principio eran para subir las reservas y darle credibilidad al gobierno de que estaba fuerte. Luego fue para asegurar el pago de los compromisos asumidos con los privados, es decir para pagar la deuda que antes se contrajo con los inversores privados que compraron bonos argentinos. Ahora, son lisa y llanamente, para sostener el plan electoral “llegar” del gobierno, que consiste en mantener quieto el dólar hasta las elecciones. Ello es así pues el FMI autoriza al gobierno a vender 60 millones diarios desde abril. Si este extraordinario apoyo fuerte del FMI a Macri, no fuera suficiente, aún hay más.

El FMI autoriza además subir el gasto social, lo que iría en contra del equilibrio fiscal primario, de un 0,2% a un 0,3% del PBI, parecen números bajos, pero implican un crecimiento del 50%. En pesos eso significa que el Gobierno tiene 20.000 más para disponer en planes, aumento a estos, obras pequeñas y de rápida concreción, etc. Acciones de campaña, para un año electoral.

La receta sigue siendo la misma: ajuste. El comunicado dice: “Alcanzar el déficit cero en 2019 requerirá mayores esfuerzos para restringir el gasto”, léase, ajuste. Más para la campaña por un lado, menos para políticas de Estado por otro.

La presidencia Macri y el FMI de Lagarde, van juntos a la par y su suerte se juega de manera conjunta en las próximas elecciones.