Productos, principalmente artesanales, de diferentes geografías, atraen al público que disfruta de la tradicional celebración.

El patay es uno de los tantos productos que ofrece Sara, una comerciante sanjuanina en el sur puntano. Es la segunda vez que este puesto de Bermejo participa del Festival nacional. «La harina de algarroba es muy nutritiva y tiene muchas propiedades», explicó este viernes.

«Esperamos este Festival todo el año porque tenemos contacto con la gente e intercambio con los vendedores», agregó.

La gran cantidad de personas que asisten al evento y la consiguiente posibilidad de vender, fue lo que tentó a Rafael, quien desde Mendoza llegó a Nueva Galia con ropa y acolchados: «Esto es gigante y re lindo. Por ahora está tranquilo pero estamos esperando a la gente», expresó.

Eduardo es de Catamarca y también eligió el Festival para vender sus productos regionales, como mates y cuchillos: «Está pintando lindo, vamos a ver que pasa», dijo.

Desde Santa Rosa del Conlara llegó Gladys con sus pastelitos y pastafrolas ideales para acompañar el mate. «Hoy es mi primer día de ventas», contó mientras mostraba a unos clientes las delicias que fabrica.

«Todos los años hago feria», dijo Sabino, un comerciante de Villa Mercedes que ofrece la posibilidad de tirar una ruleta con premios.