De gran significado sentimental para los habitantes de Jarilla, funciona en el predio de la vieja fábrica de vidrio que existió en la localidad. Alberto Rodríguez Saá dejó habilitados además este jueves los 4 kilómetros de asfalto del acceso al pueblo.

El espacio cultural forma parte del mega plan «Sueños Puntanos», y en él los vecinos de distintas edades podrán tomar cursos y talleres de vitrofusión y otros materiales.

El primer mandatario estuvo acompañado por la jefa del Programa Cultura, Silvia Rapisarda; el secretario general de la Gobernación, Alberto Rodríguez Saá; el vicegobernador Carlos Ponce y el escritor e historiador Jesús Liberato Tobares.

La histórica jornada se vivió con mucha alegría por parte de los vecinos, ya que las inauguraciones en el pueblo comenzaron temprano: a las 20, apenas llegó, el primer mandatario provincial dejó habilitados los 4 kilómetros de asfalto del acceso a la localidad. Un largo anhelo de la gente. Los trabajos estuvieron a cargo de personal de Vialidad Provincial, que con su maquinaria y durante cinco meses colocó el asfalto con un ancho de 6,70 metros y 5 centímetros de espesor.

Además la ruta cuenta con 2 kilómetros de ciclovía y está totalmente iluminada por 160 lámparas LED. El camino asfaltado era algo que pedían los vecinos ya que, en épocas de lluvia, era muy difícil transitar por el ingreso al pueblo.

“El gobernador, en vísperas de la Navidad el año pasado, prometió el asfalto. Y hoy cumple con la palabra empeñada. Soñábamos esta obra y en San Luis la concretamos. Era una obra necesaria porque cuando llovía quedaban prácticamente aislados y ahora no tienen problemas. Comenzamos en agosto y hoy la inauguramos. Fueron casi cinco meses de trabajo. Inaugurar esto y sentir la alegría de los habitantes de Jarilla te emociona porque es una alegría muy grande para ellos”, destacó el director de Vialidad Provincial, Daniel Bassi.

Tras el corte de las cintas en la ruta, Alberto llegó hasta el flamante Museo del Vidrio donde lo esperaba toda la gente de Jarilla. El gobernador fue recibido con aplausos y saludó a chicos y grandes que se le acercaron para darle la bienvenida.

El espacio está enclavado en el predio donde funcionó la antigua fábrica de vidrio, que aún posee la chimenea de ese histórico sitio. En el edificio que quedaba, el Gobierno de San Luis llevó adelante la obra de reciclado y construcción a nuevo para recuperar la memoria y el valor de ese polo productivo que supo brillar en antaño. Allí ahora los pobladores toman cursos de vitrofusión y otras artes plásticas, y será un lugar de encuentro para chicos y grandes.

“La obra representa el pasado de Jarilla, pusimos en valor su chimenea y en base a eso trabajamos en su museo que contiene el relato oral sobre lo que los familiares, sus antepasados, les contaron. Es un centro cultural, aportamos para la historia del paraje. Trabajamos en reciclado en espacios amplios. Y buscamos la estética del ferrocarril, con esas características del edificio. Son 120 metros cuadrados con dos aulas-taller y el espacio de museo donde se pueden dar charlas y capacitaciones”, expresó la arquitecta de la obra, Patricia Perkman.

Mientras Alberto se ubicaba entre las primeras filas y seguía saludando vecinos, una pantalla gigante mostró el paso a paso para la concreción de la obra que resalta el patrimonio cultural de Jarilla.

A minutos de la llegada del gobernador, tres chicos que viven en Jarilla, Camila Muñoz (12 años), Oscar Llorente (11) y María Victoria Llorente (10) recitaron el poema “Arenita de mi pueblo’, escrito por ellos en homenaje a su paraje y a la mítica fábrica de vidrio. Durante su actuación fueron acompañados por músicos del Sistema de Bandas ‘Sueños del Arte”, que depende del Programa Cultura, y los pequeños con sus voces y el contenido de su texto, en el que reflejaron el inmenso amor por su terruño, emocionaron a todos, incluido el gobernador Rodríguez Saá.

Después tres pobladores entregaron a Alberto regalos artesanales realizados en madera y vidrio. El gobernador los levantó por lo alto para mostrarlos al resto de los invitados al acto y los aplausos continuaron.

“Lo vivimos con mucha felicidad y con la comunidad. Trabajamos mucho con ellos y los alentamos a que se apropien del lugar porque es de ellos. Es un orgullo llegar a este día. A nivel cultural pondremos talleres, hay dos ya funcionando. Y queremos insertar un espacio gastronómico para que se pueda explotar en el turismo”, opinó la jefa del Programa Cultura.

“Es un día especial, un día hermoso, importantísimo para la historia de Jarilla. Con este ingreso con 4 kilómetros de asfalto y 2 kilómetros de ciclovía, todo iluminado y que necesitábamos porque en días de lluvia, cuando era de tierra, no se puede transitar. Y en este Museo del Vidrio, donde la gente puede tomar talleres y cursos. La gente desde que empezó este movimiento le gustó mucho, comenzaron a preguntar a sus abuelos o tíos sobre la historia de la fábrica de vidrio, y además podremos explotarlo con el turismo y con este asfalto se puede visitar. Es un sueño cumplido para nuestra localidad”, opinó la intendenta de Jarilla, Natalia Lehne.

El emotivo y risueño decreto de Jarilla

Al momento de cortar las cintas y dejar inaugurado el flamante edificio, en medio de la alegría, Alberto se permitió una humorada en respuesta a la frase de una vecina de Jarilla que, durante el audiovisual que describió la historia del pueblo, elogió a Rodríguez Saá por cumplir con su palabra. En su testimonio, con cariño señaló: “Durante la cena de Navidad él dijo que haría el Museo del Vidrio. Me preguntó y le dije que yo le creía. Porque él cumple su palabra. Es el loquito nuestro”, expresó con cariño.

Por ello, antes de ingresar al complejo cultural, el jefe de Estado tomó el micrófono y se permitió una broma. “Voy a dictar un decreto pero será en forma oral. Visto la inauguración del Museo del Vidrio en el pueblo de Jarilla y considerando que una de sus honorables vecinas me ha llamado ‘Loquito Nuestro’, en definitiva, el Gobernador de la Provincia decreta: Artículo 1º: solamente ante los presentes en este acto y en homenaje al pueblo de Jarilla, admito que se reconozca a mi persona como el ‘Loquito Nuestro’ o el ‘Loquito de Jarilla’. Que se conozca entre nosotros y que lo archive el viento”, expresó entre las risas y los aplausos de todos, mientras abrazaba a la vecina que así lo había calificado en el fragmento del audiovisual.