En un emotivo acto desarrollado en la escuela generativa del club Victoria, egresaron 15 niños de primaria y 7 jóvenes de secundaria, en lo que es la segunda promoción de la institución. Johnny, el joven refugiado sirio, recibió el diploma de manos de sus padres. “Es un día muy feliz para nosotros”, dijo George, su padre.

Este lunes, en un emotivo acto, la generativa “Corazón Victoria” cerró su ciclo lectivo con 22 egresados, tanto de primera como de secundaria. 

La ceremonia, que duró cerca de una hora, dio inicio con el ingreso de los egresados a través de un arco repleto de globos de colores. Los 15 alumnos que egresaron de la escuela primera y los 7 que finalizaron sus estudios secundarios se ubicaron en unas sillas especialmente decoradas para la ocasión.  

“Gracias a todos por estar presentes en este hermoso momento”, dijo la directora Mabel Domínguez, y agregó: “Somos parte de la historia educativa, al ser pioneros de un proyecto ambicioso, como lo son las escuelas generativas”, y mirando a los egresados les transmitió: “Nunca renuncien a sus sueños”.

En la continuidad del acto dos alumnos se despidieron de sus compañeros de secundaria con unas hermosas palabras e instantes después, la docente Nadia Fernández brindó unas sentidas palabras para los egresados, que escucharon atentamente, se rieron en algunos momentos y se emocionaron en otros. 

Cerca del final, se entregaron menciones especiales para los alumnos que participaron en las diferentes actividades a lo largo del año lectivo, tanto curriculares como extracurriculares.

Al final los egresados Ramiro Sosa, Lourdes Sangrá, Alexander Sosa, Maira Godoy, Brisa Ochoa, Eric Frías y Johnny, el joven refugiado sirio, recibieron los diplomas de fin de curso para la segunda promoción de “Corazón Victoria”, que fueron acompañados por una foto y un presente floral.

“Fue un año difícil, estudiamos un montón y me permitió mejorar el español”, dijo Johnny, y continuó: “Por suerte terminamos y ahora voy a seguir en la universidad, estudiando administración de empresas”. 

Ramiro, otro de los egresados, expresó sus sensaciones: “Fueron muchos buenos momentos vividos con mis compañeros”, dijo, y destacó que “las escuelas generativas son un buen modelo”.