Al 30 de junio, Argentina tiene una deuda pública de 9.829.773.864 billetes de mil, cada argentino debe más de 195 billetes y si solo computamos a las personas que trabajan, deben más de medio millón de pesos cada uno.

En los primeros dos años y medio de la presidencia de Macri, la deuda pública en pesos de la Argentina se multiplicó por 3,4. Pasó de 2,9 billones a 9,8 billones. Un billón es un uno con doce ceros.

Estos datos son oficiales y surgen de los informes trimestrales que emite el Ministerio de Economía de la Nación.

Para tomar dimensión. Si pusiéramos billetes de mil, uno atrás de otro, sobre la línea del ecuador terrestre, podríamos dar la vuelta a la tierra 38 veces con lo que el país tiene de deuda. Si lo pensamos por habitante, cada uno debe un poco más de 196 billetes de mil y si solo computáramos a los que trabajan, la deuda individual sería superior al medio millón de pesos.

El peso sobre la economía argentina es enorme y en el primer trimestre del año próximo se sentirá fuerte, para hablar de un futuro mediato casi impensable que es 2020/2021, años en que vence la mayor parte y que si no se refinancia será impagable. Volvamos a enero, febrero y marzo. Debemos pagar 6.080, 6223 y 10610 millones de dólares respectivamente. Recién en marzo y si el FMI aprueba nuestras cuentas nos prestará 12.700 millones, y para abril se esperan dólares propios con las exportaciones de granos. La presión sobre el dólar en el primer trimestre será muy fuerte y puede subir el valor del billete verde.

Marzo es el mes caliente en economía, como lo es diciembre en lo social. Alguna vez hubo que pasar el invierno, esta vez, habrá que pasar el verano.