Las reservas crecieron 26 mil millones de dólares y la deuda externa 172 mil millones. ¿Dónde están los más de 145 mil millones de dólares de diferencia?

La crisis económica que atraviesa la Argentina es sufrida por los ciudadanos cuando su capacidad de compra se ve destruida, las pymes bajan sus persianas, se destruyen empleos, la pobreza monetaria crece y la estructural no mejora. Los datos sobre esta triste realidad se dan a conocer día a día.

Pero ¿cuáles son las causas? ¿Es en verdad una imprevisible tormenta o una mala gestión económica del gobierno central? ¿Hay una fuerza mayor que imposibilita administrar adecuadamente? ¿Acaso hay actividades (delitos) financieras que saquean a Argentina?

Veamos una de las posibles causas de nuestros males: el estado de las reservas del Banco Central de la República durante la presidencia de Macri.

El 10 de diciembre de 2015, las reservas del BCRA eran de 26 mil millones, el 4 de diciembre de este año 51 mil millones. Crecieron casi 26 mil millones. Lamentablemente, la Deuda Externa Pública (no tenemos en cuenta la privada, que también creció) creció entre el cuarto trimestre de 2015 y el segundo de 2018 en 172 mil millones. Hay una diferencia de más de 145 mil millones. Estamos hablando en dólares estadounidenses. ¿Dónde están? ¿Cómo se esfumaron?

Miremos este año para tratar de comprender cómo ha funcionado este hacerse humo de las reservas.

Primeros 5 meses del año. En enero, Caputo, el mago de las finanzas, nos anunciaba que Argentina había logrado colocar bonos de deuda y que estaba garantizada la financiación necesaria hasta la finalización del mandato en diciembre de 2019. Ingresaron a las reservas (a través de deuda externa) 8.884 millones de dólares, las reservas pasaron de 55.022 a 63.683 entre el 10 y el 11 de enero. Al 8 de mayo, las reservas estaban en 55.196 y en baja, finalizando mayo con casi 5.000 millones menos.

En ese tiempo, Caputo pasó a presidir el BCRA, el gobierno recurrió a un prestamista internacional de última instancia como es el FMI, El valor del dólar se disparó depreciándose nuestra moneda y las causas anunciadas por el gobierno siempre eran tormentas externas.

Después de pactar con el FMI, este prestamista de última instancia remitió 15.000 millones el 22 de junio. Las reservas pasaron de 48 a 63 mil millones. Volvimos a los 49 al finalizar setiembre. Se esfumaron en 3 meses y antes de que ingresaran, Caputo fue eyectado de la presidencia del BCRA y asume Sandleris.

Último trimestre del año: entre el 29 y 30 de octubre, el FMI hace entrega del primer desembolso de un nuevo mega acuerdo por 57.000 millones. Llegan los primeros y las reservas pasan de 47 a 54. El BCRA nos informa en su web que el 4 de diciembre tenía reservas por 51.122 millones. En menos de dos meses se esfumaron 2.918 millones del primer desembolso del FMI.

Obras no se ven. Es más, han disminuido en cantidad y ritmo. Manteca al techo no tiramos; es más, nos estamos ajustando el cinturón. ¿Dónde están los millones y millones de dólares esfumados? Las bicicletas financieras, las transferencias de recursos al exterior, las ganancias del JP Morgan y la salida de Caputo del BCRA, la mala administración del gobierno central, pueden darnos pistas para iniciar las respuestas a estos interrogantes y otros. Con el tiempo, quizá, la Justicia nos ilumine, como ya lo hizo años atrás con el caso Olmos.