Entre charlas, anécdotas y bromas, los egresados celebraron un nuevo aniversario de la finalización de sus estudios secundarios con un emotivo acto, que incluyó el descubrimiento de una placa conmemorativa en una de las paredes de la Escuela Normal “Juan Pascual Pringles”. Entre los ex alumnos se encontraba el gobernador, Alberto Rodríguez Saá.

 

El 23 de noviembre de 1968, en el viejo Cine Teatro Roma de la ciudad de San Luis, la por aquel entonces Escuela Normal de Varones, dependiente de la Universidad Nacional de Cuyo, realizó el acto de colación de sus 50 alumnos, quienes se recibieron con el título de «Maestro Normal, Superior y Bachiller».

50 años después, a la misma hora de aquel suceso, los egresados se volvieron a encontrar para celebrar las bodas de oro de esa promoción conformada por quienes hoy son líderes en diversos sectores de la sociedad. Uno de ellos es el gobernador, Alberto Rodríguez Saá, o como lo llaman sus ex compañeros, el “Flaco” Alberto.

El acto fue este viernes a la mañana en el aula magna de la Escuela Normal “Juan Pascual Pringles”, y fue muy similar a un día de clases de aquella época. Los ex alumnos, algunos con menos cabellos o con algunas canas, pero llenos de emociones, se formaron bajo las ordenes de sus antiguos preceptores José Roberto “Pepe” Cabanes y Anselmo San Emeterio. Saludaron con euforia e ingresaron al salón. Tras la entrada de la bandera de ceremonia, portada por miembros de la promoción, los “chicos” entonaron el Himno Nacional, que fue interpretado por el egresado Alberto Gómez Delpiano con su guitarra.

La ceremonia fue conducida por el ex alumno José Aníbal “Tico” Andrada, en un primer momento presentó a la actual rectora de la escuela Normal, Alejandra Quinteros, quien dedicó un sentido discurso a los egresados, en el que incluyó un poema de Mario Benedetti.

Minutos después se vivió uno de los momentos más emotivos de la jornada. Los preceptores tomaron lista y uno por uno los egresados se pusieron de pie y confirmaron su presencia. Pero cuando nombraban a algún ex estudiante ausente o fallecido, todos unánimemente gritaban: ¡Presente!  “Hoy están todos presentes”, comentó entre lágrimas el preceptor Anselmo, ante el aplauso del público, integrado por familiares, amigos y autoridades de la escuela.

El acto siguió con la proyección de videos de recuerdos, fotografías, charlas, anécdotas, canciones y bromas, en un ambiente muy ameno.

Finalmente, los ex alumnos salieron del aula, y al lado de la puerta, todos juntos, descubrieron la placa conmemorativa con los nombres de los que integraron “esa gloriosa promoción”, en palabras de la rectora Quinteros. Así, los 50 egresados dejaron su legado en la histórica escuela puntana.

Los integrantes de la promoción 1968

Emilio Abdala, Horacio Aguirre, Miguel Amieva, Roque Amieva, José Andrada, Luis Arnó, Luis Arrúa, Néstor Brogliere, Adolfo Casali, Roque Celi, Juan Dasso, Juan De La Iglesia, Mariano Di Gennaro, Carlos Fernández, Víctor Fernández, Aníbal Espinoza, Raúl Fourcade, César Franco, Santo Funes, Julio Gardella, Alberto Gómez Delpiano, Luis Gutiérrez, Miguel Herrera, Oscar La Concha, José L’Huilier, Antonio Longar, Carlos Lucero, Juan Lucero, Juan Mauvezin, Jorge Mitchell, Ángel Nicotra, Edgar Ojeda, Amador Quiroga, Alberto Rodríguez Saá, Jorge Rosell, Luis Russo, Ricardo Sarmiento, Luis Santagata, Jorge Schvager, Julio Tarazi, Alberto Témoli, Víctor Torres, Ignacio Urteaga, Víctor Videla, Jorge Villegas, Miguel Vallone y Carlos Zunino.

Recuerdos y anécdotas

El gobernador, Alberto Rodríguez Saá, mantuvo un encuentro con la prensa acompañado por su ex compañero Julio Tarazi. “Es una alegría enorme estar acá. Te brotan las anécdotas, los recuerdos, la música, el compañerismo, la escuela, la picardía, los momentos dramáticos, pero sobre todo muchos momentos lindos”, comentó.

También contó que cuando iba al secundario “me proponía recibirme. No sabía muy bien lo que iba a estudiar, pero al último apareció la máxima esa que dice ‘serás lo que debas ser o serás abogado’”, y agregó: “Hoy nos acordábamos que, muchas veces siendo alumnos, bajábamos por las escaleras, un día como hoy, y veíamos a unos viejitos que nos miraban con cierta complicidad y nosotros no entendíamos. Luego nos dábamos cuenta que eran las promociones que iban cumpliendo años”.

Alberto, además, destacó a profesores que tuvo durante su época estudiantil, como, por ejemplo, Humberto Mario Lucero, Amado Neme, Berta Sarmiento y muchos más.

“A veces, cuando iba a jugar al ajedrez, me acostaba a las tres o cuatro de la mañana; entonces, cuando sonaba Aurora, yo me empezaba a levantar y tenía que venir como un rayo antes que terminara la canción para ingresar”, narró entre risas el gobernador. Además, recordó una vez cuando el destacado profesor (Hugo) Fourcade, en aquel tiempo director, le puso ocho amonestaciones porque se había salido de clases con su compañero, Carlos Zunino, para tomar mate.

La rectora de la Escuela Normal “Juan Pascual Pringles”, Alejandra Quinteros, manifestó: “Con la fuerza de su alma, su espíritu y su corazón, los egresados vuelven a la escuela Normal ‘Mixta’ que los albergó durante su infancia y juventud. Para la escuela es un orgullo”, y agregó: “Es más que poner una placa, es que queden los nombres de los egresados grabados en la escuela para siempre”.

Por su parte, el preceptor “Pepe” Cabanes, de 75 años, señaló que “los ‘chicos’ eran excelentes y muy inteligentes. Siempre había picardías propias, pero respetuosos en general”.

Además, contó cómo era el trato con el actual gobernador: “Era hincha de River, yo hincha de Independiente, y sufríamos la cargada recíproca. Alberto tenía chispa, pero además picardías. Estaba Juan ‘El Yeti’ De La Iglesia, eran muy amigos, pero el ‘Yeti’ era grandote y te agarraba de la remera y te levantaba a cualquiera. El Alberto le pegaba chirlos y el ‘Yeti’ lo levantaba. El ‘Yeti’ tenía una fuerza impresionante, era muy buen jugador de básquet, y el Alberto un gran profesor de ajedrez, les enseñó a muchos chicos acá”.

Emilio Abdala, otro egresado, mencionó: “Realmente es un momento muy emotivo, tener los 50 años de egresado, compartir una vez más con los compañeros de siempre. Se me agolparon tantos recuerdos, tantos momentos vividos con los compañeros, hasta la culminación del sexto año cuando nos recibíamos con el título”.

A su vez, José Aníbal “Tico” Andrada, comentó: “Hace 50 años vivimos una de las historias más bonitas de nuestra vida”.

Nota: Pablo Lucero.

Fotos: Luciano Grangetto.

Video y edición: Angelina Dresti / Juan Moyano.