Más de 400 puestos de diferentes puntos de la provincia ofrecieron productos de calidad y a precios accesibles durante este domingo. Además, en el espacio de la “Peña de la Feria”, se presentaron grupos musicales y hubo un concurso de danza. Mucha gente visitó el predio a pesar de la jornada nublada y luego lluviosa.

“Tenemos más 400 stands, a pesar del clima los productores ya están todos ubicados. Vienen de San Francisco, Merlo, Juana Koslay, Tilisarao, de todas partes de la provincia”, contó este domingo la jefa del Programa Industria y Agroindustria, Eugenia Cantalube.

“Siempre hay crecimiento, los productores se ven fortalecidos, hay vínculos entre ellos, así que la feria no sólo sirve para que produzcan cada vez mejor sino que el público tenga productos de mejor calidad siempre y a bajo costo”, agregó.

“El domingo 25 volvemos al Parque ‘La Pedrera’ y el 15 de diciembre nuevamente al Parque de las Naciones. Queremos fortalecer la economía provincial, el círculo virtuoso entre proveedores, productores y público”, resaltó la funcionaria.

Durante este edición, el servicio penitenciario provincial se presentó por primera vez con productos de los talleres de carpintería, herrería, costura y cotillón. Luciano Godoy, funcionario de la institución, explicó que el objetivo es la laborterapia y la reinserción social.

“La carpintería se realiza de lunes a viernes de 8:00 a 17:30. Todo trabajo es para juntar dinero para los familiares de los internos. Trabajan 32 personas”, indicó Ariel Lucero, jefe del taller de carpintería.

“Damos clases de herrería para que el interno salga con un oficio. En la actualidad trabajan nueve. Empezaron hace cuatro meses”, describió Oscar Moreno, a cargo de la capacitación.

El pabellón femenino también presentó sus elaboraciones. “Tenemos taller de costura, cotillón y huertas. Es la primera vez que participamos en la feria. Estamos un poco nerviosas pero bien. Trabajan 15 internas en cada taller”, expresó Romina Álvarez.

El servicio además proyecta convenios con el Plan de Inclusión y un bosque de paulownia en La Botija donde ya se plantaron 200 olmos y 150 frutales.

Esteban Aguirre también debutó en la feria. El joven trabaja en el espacio agroecológico “El Changüi”, ubicado en Juana Koslay. “Hace dos años que generamos este emprendimiento. Somos un grupo con ganas de cambiar la mirada y producción de verduras, no queremos más agroquímicos que afecten la salud y el medioambiente. Entonces nuestra propuesta es generar alimentos más saludables, libres de venenos”, aclaró.

Otros productores, en cambio, ya se arraigan. Mario Guerra ha estado en todas las ediciones en San Luis. “Para nosotros los pequeños productores es muy importante este espacio. Vamos creciendo con este tipo de feria que nos ayuda muchísimo”, consideró. Guerra vende plantas que cultiva en Donovan. “La gente lleva muchas flores y aromáticas”, dijo.

La comunidad huarpe gana confianza con cada edición. “Ahora ya estamos más tranquilas, al principio nos sentíamos con miedo”, reveló María Luisa Rivero, quien aprendió el oficio del telar a manos de su mamá y abuela. “La lana la trabajamos desde el momento que la sacan del animal”, indicó.

Nota, fotos y video: ANSL.