En su mensaje, el gobernador de San Luis Alberto Rodríguez Saá evocó el legado del general Juan Domingo Perón, subrayó los logros del pueblo argentino de la mano de Eva Perón, e invitó a los puntanos a “continuar transformando San Luis con las bases de la justicia social”.  También instó a los peronistas a mantenerse unidos.

Calor, fervor y el amor inoxidable por un ideal. Todo eso sobrevoló este miércoles el anfiteatro de “El Ave Fénix” de Juana Koslay, en el festejo sanluiseño por el Día de la Lealtad Peronista. Ante miles de personas (llegaron de distintas ciudades y pueblos de la provincia), la celebración comenzó bajo un sol radiante que animó aún más a la gente que copaba las gradas con ganas de festejar otro 17 de octubre.

Para amenizar la espera, distintos músicos locales mostraron sus repertorios ante el público: Gabriel Cantisani, Mariana Baretto y el Grupo Menta (en el cierre del encuentro) hicieron cantar y bailar a todos a puro folclore.

Más tarde, desde las pantallas gigantes proyectaron un audiovisual que dirigió nada menos que Leonardo Favio: la obra mostró imágenes del legendario 17 de octubre de 1945 y contenía la palabra del general Juan Domingo Perón. Sobre el final del cortometraje, la gente entregó su primera ovación.

Minuto después el griterío de la gente, los aplausos y el sonar de las trompetas fue sinónimo del arribo del gobernador puntano que, feliz, saludó a la gente. Una amplia sonrisa dejó entrever que para él también era un día especial.

“Para los peronistas, este día es como un día de cumpleaños. Por eso en la historia política de Argentina, siempre se festeja el 17 de octubre. Hoy hay muchísimos actos en todo el país. Algunos dicen que los peronistas están desunidos. Pero todos estamos festejando lo mismo. Y en todos los actos, cuando los vean, hay un único lenguaje: que tenemos que estar unidos. Ésa es la forma. Todos unidos”, destacó Alberto en el inicio de su mensaje.

“Este acto lo estamos haciendo hermanados con nuestros compañeros de Villa Mercedes que lo están viendo en el Molino Fénix. Para ellos vaya un abrazo. Gracias hermanos de Villa Mercedes por sumarse a celebrar el 17 de octubre”, añadió.

“Los hombres y mujeres que protagonizaron ese histórico 17 de octubre en Buenos Aires se replicó en todas las plazas del país. ¿Y saben qué decían? ‘¡Queremos a Perón, queremos a Perón!’. Ellos, los poderosos, no entendían qué quería decir esa frase. Pero esos hombres y mujeres le estaban diciendo a la Argentina y al mundo: ‘Queremos trabajo, justicia social, salud, derechos para la mujer, queremos educación, queremos vacaciones, jubilación. ¡Queremos a Perón!”, enfatizó.

“Perón, al hablarle a la gente les dijo: ‘He participado de distintas reuniones con trabajadores. Pero ninguna tan extraordinaria como ésta. Veo acá, en esta reunión, un renacer de la conciencia de los trabajadores’. Significaba que ese día veía cómo toda la historia social por la Argentina, la lucha de los trabajadores por sus derechos, de las mujeres, de los ancianos, de los niños, todo eso junto, en ese 17 de octubre se expresaba como el renacimiento de la conciencia de los trabajadores”.

“Ese día nació el movimiento peronista. Ese día se estableció un juramento de lealtad entre un pueblo. El pueblo trabajador, el pueblo argentino, y un líder que lo interpretó y que se llamó Juan Domingo Perón. Nació ese día la revolución social. En esa jornada nació el progreso, que debe ser indefinido, en la Argentina. Ahí comienza a consolidarse el Estado moderno de la Argentina. Por eso es un día que tenemos derecho a festejar. Es una jornada tan importante como el 25 de Mayo o el 9 de Julio. Para la Argentina es tan importante el siglo XIX como el 17 de octubre de 1945. Todos tenemos derecho a festejarlo. Y aunque lo celebremos en distintas partes del país, no quiere decir que estemos divididos. Esa noche Perón nos dijo: ‘Únanse’. Y es lo que debemos hacer en la Argentina de hoy, unirnos”, señaló.

“La independencia económica. San Luis no se endeuda. No se endeuda. Eso es soberanía política. Cuando decimos que San Luis puede decidir cuál es el mejor rumbo, el que nos conviene, es porque no tenemos deudas que nos encadenen. Nosotros podemos tomar las mejores decisiones para que los beneficios lleguen a las familias de San Luis sin distinciones ideológicas ni de ningún tipo. Es un baño de justicia social”, sostuvo.

“Ese día, el 17 de octubre, fue el nacimiento del peronismo. En toda la Argentina se empezaron a construir escuelas, hospitales, rutas. Floreció la industria nacional, les dieron sus derechos a los trabajadores y la inolvidable Evita llevó el voto femenino para que la mujer fuera considerada igual en todos sus derechos a los varones”, recordó Alberto, ante otra ovación de los militantes.

“Todas ésas son nuestras banderas. Y Perón nos enseñó a mirar al futuro y ver el presente. Y ambos han incorporado la revolución científico-tecnológica, la era digital, la era de la robótica. Y nosotros en San Luis estamos dando el ejemplo de cómo abrazar el pasado con amor y buscar el futuro con lo que nos ofrece el mundo. Eso no es incompatible”, valoró con orgullo el gobernador puntano.

“Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar. Queremos a Perón. En San Luis, hoy y siempre nosotros queremos hacer respetar los derechos de los trabajadores, con salarios dignos, queremos hospitales públicos y gratuitos. La Constitución del ’49, llamada la Constitución Peronista, que era la Constitución de todos los argentinos, indica que las universidades deben estar abiertas al pueblo, ser gratuitas, y que el Estado debe sostenerlas. Siguiendo el legado de Evita… ¡la mujer debe tener todos los derechos, todos! ¡Ni una menos! Nosotros desde San Luis y hacia la Argentina y el mundo, les dijimos que la inclusión social no se predica, se cumple. La justicia social se ejerce como en San Luis, con jerarquía institucional, como lo hacemos en nuestra provincia. ¡Gracias a los que participaron en ese 17 de octubre! ¡Honor eterno a los héroes de ese histórico 17 de octubre!”, cerró Alberto, ante la ovación y el fervor de los militantes peronistas que colmaron el anfiteatro de Juana Koslay.