Los anuncios del gobernador Alberto Rodriguez Saá relacionados a la construcción de viviendas, escrituraciones, créditos y más, tienen un impacto macroeconómico en la Provincia.

El plan de viviendas lanzado sirve para combatir la crisis económica nacional.

El plan de viviendas lanzado sirve para combatir la crisis económica nacional.

Serán construidas 1.322 viviendas, más de 1.900 millones que irán a los bolsillos de empresas, obreros, comerciantes y pymes de San Luis. Cerca de 13.000 escrituras gratuitas evitarán que más de 550 millones tengan que abonar los noveles propietarios de su techo, y pasarán a usarse en nuevos consumos o ahorro. La infraestructura (agua, tendido eléctrico, urbanización) para nuevos barrios y terrenos, sumados a los créditos (tasa de interés totalmente subsidiada) de hasta $30.000 para el arreglo o mejora de viviendas, y los planes de entrega y venta de terrenos anunciados, importar alrededor del 5% del Producto Geográfico Bruto de la Provincia, que es el equivalente para San Luis del PBI Nacional.
Cuando en el país viene subiendo la desocupación, ya cercana a las dos cifras, que en el conurbano bonaerense ya ha sido alcanzada con holgura. Cuando el IERIC, organismo de estadísticas del sector de la construcción para el país integrado por la Secretaría de Trabajo de la Nación, la Cámara de la Construcción y el UOCRA, informa que el trabajo disminuyo el último mes. Cuando los sectores inmobiliarios muestran un freno en su actividad. Aquí, en San Luis, se generarán alrededor de 2.600 nuevos empleos directos en construcción (2 por cada vivienda anualizados) y otro tanto de modo indirecto.
En tiempo de crisis como los que atraviesa el país, o tormenta como le gusta decir a nuestro presidente, dando la idea de un hecho ajeno a su accionar, las políticas económicas pueden sostener el freno y la recesión o intentar generar un cambio en el humor social, generando esperanza.
Las medidas económicas en el orden nacional van por el primer camino, su objetivo explícito y explicitado es no aumentar la base monetaria (que no aumente el dinero que circula, aunque los precios aumenten y los bienes y servicios sean menos). El Gobierno nacional, de manera optimista, espera que para 2019 el PBI (lo que todo el país produce en bienes y servicios durante un año) disminuya un 0,5%. El Fondo Monetario Internacional (su aliado) es menos optimista y más que triplica la caída esperada por el gobierno argentino. Al país, en especial a los más humildes, les esperan trimestres de ajuste y sufrimiento.
El otro camino es el elegido por San Luis. Diez veces más de lo que la Argentina espera perder en 2019, se invertirá sólo en el sector viviendas, que sumadas a las ya realizadas en Salud, Seguridad, Educación, Comercio y Sociales, más las que pronto se anunciarán, generarán un enorme movimiento económico en la provincia.
En las crisis, se puede optar por sufrirlas o tomar medidas que las enfrenten.

 

Nota: Adrián Garraza.

Foto: Archivo.