Rindieron sus exámenes de certificación esta tarde en la Universidad de La Punta (ULP). En total, unos 134 ya superaron la primera etapa de estudios.

San Luis avanza en la formación de programadores de software para que se inserten en la industria tecnológica en los próximos meses. Esta tarde, 31 alumnos de la plataforma Programadores 3.0 rindieron con éxito su examen y de esta manera certificaron sus estudios. De este modo concluyeron la primera etapa de su capacitación.

La iniciativa impulsada por el Ministerio de Ciencia y Tecnología del Gobierno de San Luis ya tiene 134 programadores certificados.

Ahora, aquellos alumnos que superaron el primer segmento de su formación y certificaron sus estudios, pasarán a una segunda etapa de Programadores 3.0. La misma será intensiva y durante una semana, en la ULP, realizarán una práctica con herramientas de desarrollo específicas que se utilizan actualmente en la industria del software y luego, de manera online, podrán resolver ejercicios que los tutores les plantearán. Este proceso se extenderá durante dos meses, y ahí será momento para dar una nueva certificación.

Aquéllos que logren las dos certificaciones, tendrán el primer año de la carrera de Desarrollador de Software aprobado.

Verónica García se presentó a rendir acompañada por su pequeño hijo. “Mi hijo está en Mini Programadores y yo lo animé bastante para que lo hiciera y bueno, por ahí él se pone a repasar y me dice: ‘Mami ayudame, ¿o me lo podes hacer vos?’. Y le digo no, que lo tiene que hacer él. Pero es algo muy lindo porque es como un juego, se le hizo bastante fácil. También me ayuda a mí, es decir que colaboramos mutuamente. Ojalá seamos programadores los dos, yo y mi hijo”, expresó la mujer.

Vanina Contreras, tras rendir el examen, nos contó su experiencia: “Inicié Programadores en diciembre, por una convocatoria que se hizo a través de Facebook. Me llegó un mensaje como otras tantas publicaciones. Ahí entré en la plataforma, al test que había que hacer, y a los diez días me enviaron un mail diciendo que ya estaba en Programadores 3.0. No tenía esperanzas porque yo tengo 37 años, y al principio era hasta 35. Pero me llegó la invitación y me sorprendí. Entonces empecé de a poquito junto con una de mis hermanas, y las dos nos ayudamos un poco. Después se puso un poco más difícil, pero fuimos progresando las dos y llegué a esta etapa. Al primer examen vine menos preparada, ahora estoy mejor junto a otro grupo de chicos que se  juntan en una escuela. Nos dan un poco de apoyo para las cosas que por ahí no entendemos y que no están tan desarrolladas en la plataforma. De igual manera es una buena herramienta para aprender y tener un conocimiento básico de lo que es la programación”, expresó.

“Siempre tuve ganas de estudiar algo. Como mamá, a los 37 años, por ahí no podemos. No se nos hace fácil, pero cuando uno se lo propone lo puede lograr. Quiero seguir capacitándome, me parece una excelente herramienta, para el futuro que se viene creo que es lo principal: pensar a futuro, no pensar en el ahora. Tenemos que pensar que hay cosas que son necesarias y que se pueden aplicar a través de una simple aplicación, o de crear alguna manera virtual”, remarcó.

Nota: ANSL.

Fotos y video: Prensa Ciencia y Tecnología.