Tal como lo anunció el gobernador Alberto Rodríguez Saá, este lunes el espacio abrió sus puertas para desarrollar el arte y la economía local.

La Carolina inauguró el centro cultural Valeper este lunes.

“Valeper”, en homenaje a la logia que fundó Juan Crisóstomo Lafinur, está ubicado sobre la ruta de acceso a la localidad y a metros de la escuela, a ochenta kilómetros de la ciudad capital. Habrá talleres de telar, gastronomía, danza audiovisual e industria cultural. La obra forma parte del plan Sueños Puntanos.

“En aquella logia se discutían ideas vanguardistas, y nuestra provincia hoy es vanguardista. Hay políticas, ideas y también discutimos, siempre pensando en el futuro”, señaló la jefa del Programa Cultura, Silvia Rapisarda, tras la inauguración a las 15:00.

Además de la salida laboral, Rapisarda indicó: “Esto les permite a los pobladores encontrar aún más su sentido de pertenencia”.

Por su parte el responsable del Museo de la Poesía, Gerardo Masman, sostuvo que se diseñó este edificio empedrado “para que la localidad pueda mostrar su valor agregado, que es su identidad cultural”.

“El turista podrá adquirir productos realizados por la gente de La Carolina y llevarse algo único. Nosotros le damos la orientación usando la cultura como base para poder generar economías que ayuden a tener un nuevo ingreso”, explicó.

Julia es profesora de telar en el centro cultural de La Carolina.

Identidad cultural

A pesar de los años, este pueblo minero no ha perdido su identidad. Sólo ha cambiado de objetos. En vez de revolver el barro en busca de oro, ahora revuelve en su tradición para recuperar el sentido. Y los profesores de este centro tienen esa ambición cultural.

“Vivo en Cerros Largos, a cinco kilómetros de la gruta de Intihuasi, hace 14 años. Nací en San Luis. Elegí esta zona porque mi esposo se enamoró de las piedras de San Luis”, contó Julia San Martín de Klappenbach, profesora de telar que además se dedica a la crianza de llamas.

“Soy docente de chicos especiales. Toda mi vida me dediqué a hacer terapia artística con ellos. Les enseñábamos a hilar con husos con rueca y a tejer como parte de la terapia”, agregó.

Para Julia, el telar es un camino interior. “Se logra muchísima paz porque se requiere de mucha paciencia. Diría que es una actividad sanadora”, describió sobre el oficio que compartirá en Valeper.

“En este mundo tan acelerado me gustaría que los jóvenes vuelvan a conectarse con la esencia, con el valor de tener tiempo, porque el tiempo siempre está, pero nosotros somos los que estamos apurados. Por eso es una tarea que puede ayudar para que las personas valoren su tiempo y lo vivan con intensidad”, reflexionó la docente.

Este 13 de agosto durante el acto, se conmemoró también el fallecimiento 194 de Lafinur, cuyos restos fueron repatriados un día como hoy al Museo de la Poesía, hace 11 años.

Nota, fotos y videos: ANSL.