Por medio de un convenio firmado este lunes a la mañana en el Ministerio de Ciencia y Tecnología, el Colegio de Farmacéuticos se constituyó como entidad de registro apta para emitir y validar firma digital a los farmacéuticos de la provincia y así poder para emitir recetas digitales.

El Colegio de Farmacéuticos de San Luis contará con los beneficios de la firma digital.

El Colegio de Farmacéuticos de San Luis contará con los beneficios de la firma digital.

Cada vez más profesionales se suman a las ventajas de la firma digital. Esta mañana se sumó a los beneficios de esta tecnología el Colegio de Farmacéuticos de San Luis.

En una reunión encabezada por la ministra de Ciencia y Tecnología, Alicia Bañuelos, se realizó la firma de convenio con la presidenta del Colegio de Farmacéuticos, Claudia Bettina Arnaudo. De esta manera, el organismo que nuclea a los profesionales farmacéuticos de San Luis se convirtió en Autoridad de Registro, para emitir firma digital.

“Es un paso muy importante para que todos los colegas de la provincia puedan contar con esta nueva tecnología que es la firma digital. Comenzamos a trabajar hoy mismo, ya contamos con personal capacitado en el Colegio de Farmacéuticos para poder emitir la firma digital a los colegas y así, en un futuro, poder trabajar en las recetas digitales”, expresó Arnaudo, y agregó: “Además, vamos a realizar una rematriculación para que todos los farmacéuticos cuenten con firma digital sin costo. Esto va a traer muchos beneficios tanto para el médico, el farmacéutico y el paciente. Como así también en el uso racional del medicamento es muy importante que ya seamos parte de esta nueva digitalización de la provincia”.

Por su parte, la ministra de Ciencia y Tecnología, Alicia Bañuelos, manifestó: “Desde el Ministerio venimos trabajando desde diciembre del 2015 con la implementación de la receta digital. Esto significa que tanto los médicos como el farmacéutico deberán disponer de firma digital para llevar a cabo la receta digital”.

Además, este sistema va a permitir una interacción entre el paciente, el médico y el farmacéutico. “Esto permitirá que, por ejemplo, un médico recete un remedio que tiene que ser suministrado todo los meses a un paciente que puede tener un tratamiento prolongado, pero solamente necesitaría ir a la farmacia para retirar el medicamento sin volver a pasar por el médico o cuando le recetaron varios remedios y poder ir a comprarlos en diferentes farmacias”.

 

 

Nota: Programa Comunicación de la ULP.

Fotos: Axel E. Seleme.