Esta semana, el gobernador Alberto Rodríguez Saá expuso los alcances de la iniciativa ante 250 docentes y estudiantes. También lo explicó a periodistas de toda la provincia. La baja del ausentismo en los alumnos, sumado a la inclusión y la motivación como estandartes, fueron algunos de los aspectos valorados por el mandatario puntano.

Colegios atravesados por el deporte y la cultura como ejes motivadores para impulsar la creatividad, autonomía, espontaneidad, observación e investigación. De eso se tratan las escuelas generativas, la iniciativa promovida por el gobernador para combatir la crisis del sistema educativo conservando los principales pilares que son las escuelas públicas y gratuitas, el salario docente y la buena convivencia con los padres.

En un encuentro con periodistas, el mandatario aseguró que la Provincia “seguirá haciendo esfuerzos para que el salario de los docentes sea el mejor”. A su vez, agregó un cuarto pilar: la innovación educativa. Respecto a esto, redobló la apuesta y concluyó: “Sostenemos la educación pública y gratuita, con los mejores salarios docentes y la mejor calidad educativa, y con innovación libre”.

El origen de estas escuelas fue en 2016, cuando Alberto advirtió una profunda crisis a nivel educativo y buscó la manera de revertirla en la provincia. “La primera crisis es la del modelo, porque estamos formando para la era industrial, cuando ya estamos saliendo de la era digital y comenzando la de la robótica”, sostuvo este miércoles en el Salón Blanco de Terrazas del Portezuelo ante docentes y estudiantes. El segundo aspecto que consideró corresponde a lo edilicio: “Hoy, los edificios de las escuelas son los mismos de la era industrial. Si tomamos los planos de aquellas fábricas, los de una cárcel y de una escuela, veremos que son iguales. Sus diseños son idénticos. Los edificios educativos están en crisis”, remarcó.

También criticó los contenidos: “Estamos inmersos aún en la era industrial porque, como en las fábricas, seguimos entregando boletines de calificaciones con las tardanzas, las inasistencias y las amonestaciones. Es el mismo método. También la conducta. Y todo sigue igual. Vemos con claridad que este método no prospera, pero seguimos poniéndole tardanza a un chico que no llegó a tiempo o porque perdió el colectivo. ¡Si repetimos ese error es porque nosotros no hemos aprendido!”. Fundado en esto, el gobernador presentó a las escuelas generativas como un camino válido para innovar.

En los nuevos centros educativos, los chicos se relacionan en un entorno relajado, donde el juego, el deporte y la cultura son la regla, no excepciones. Las aulas, tal como se las conoce, desaparecen. Ya que muchos de estos colegios se desarrollan en clubes, las mismas canchas de fútbol o básquet ofrecen espacios flexibles y coloridos en los que no hay pupitres, sino puffs. Hay bicicletas fijas en las que los chicos pedalean al mismo tiempo que aprenden en grupos reducidos de 20 alumnos, otro de los beneficios de estas escuelas para lograr un seguimiento personalizado.

Los contenidos parten desde un disparador, fenómeno o tema de interés de los alumnos. Investigan con plataformas digitales, realizan preguntas y debaten. Luego hay momentos de descanso con música seleccionada por los chicos. Hay tiempo, también, para deportes y habilidades puntuales como robótica, ajedrez, huerta y danza.

La evaluación es continua. Se acreditan los aprendizajes en forma global y permanente, en informes online trimestrales. Los estudiantes que no logran acreditar los aprendizajes reciben talleres de acompañamiento académico, por eso no se puede repetir de grado.

Actualmente, las generativas forman a 1.500 alumnos en 14 escuelas distribuidas en distintos puntos de la provincia y, para fines de este 2018, desde el Ministerio de Educación se propusieron superar las 20. Los docentes tienen título habilitante, ya que es una condición excluyente, y es importante destacar que los alumnos que concluyan sus estudios en una institución de este tipo recibirán un título con la misma validez que los otorgados por centros educativos tradicionales.

En ese sentido, y frente a los docentes y estudiantes convocados, Rodríguez Saá celebró la inauguración de los establecimientos en toda la provincia porque con estos espacios “alcanzamos la máxima innovación”. “Significan innovación total. Y ese progreso, esa evolución, puede ser pequeña, en cualquiera de los temas complejos que hoy padece la educación”, agregó. Para ello citó el ejemplo de un directivo de la Escuela de Bellas Artes de Villa Mercedes, quien propuso que los alumnos ingresaran media hora más tarde para evitar los micros llenos de gente y así poder llegar a horario: “Ese docente innovó y mejoró su escuela”, expresó.

Por lo expuesto es que el jefe de Estado provincial animó a los estudiantes y profesores a que sean libres, “porque la innovación es suya”. Y los alentó: “Usen su creatividad. No teman”.