Lucas Garro, de 9 años, y Walter Alcaraz, de 12, tienen hipoacusia bilateral neurosensorial. El viernes pasado recibió cada uno un procesador del habla marca Cochlear.

Este aparato les permitirá acceder a los implantes cocleares que realizará una vez más en la salud pública, el doctor Sebastián Picciafuoco y su equipo del Hospital San Luis. La inversión de los dos procesadores es de $404.000.

Los procesadores del habla analizan y digitalizan el sonido transformándolo en señales codificadas. Estas señales se transmiten a través del implante al nervio auditivo, de forma que puede reconocer sonidos. Los procesadores llevan integrados potentes ordenadores compatibles con la tecnología actual y con capacidad suficiente para admitir tecnologías futuras. Esta potencia posibilita innovaciones tales como la adaptación automática al entorno sonoro.

“Los chicos van a poder comunicarse con más claridad, ya que desarrollarán el habla y el lenguaje acorde a su edad, prescindiendo de la lectura labial. Podrán escuchar música, hablar por teléfono sin otro sistema y escuchar una gran gama de sonidos ambientales”, explicó Mary Mendoza, de Incluir Salud.

Nota y fotos: Prensa Ministerio de Salud.