La banda del Valle del Conlara se floreó dentro del abanico de estilos de la música telúrica, interpretando modernas versiones que agradaron al público presente en la noche del miércoles en el Salón Blanco.

El Valle del Conlara, bien representado en Terrazas con el folclore de Waqay.

Waqay es un conjunto de notas que forman un sonido. Esta voz quichua representa perfectamente la síntesis de esta agrupación folclórica, cuyos integrantes vienen desde distintos puntos del Valle del Conlara.

“Quisimos darle un nombre a la banda con el que pudiéramos identificarnos”, le dijo a ANSL Juan Ignacio Quevedo, de Tilisarao, a cargo de la voz. Y tiene razón, porque al igual que el baterista Franco Ribba y el bajista Hernán Artero —ambos de Tilisarao también— le dan una impronta muy particular a la música de nuestra tierra que, sumadas a las influencias traídas desde La Toma por Cristian Baracco (acordeón y voz), Kevin Aguirre (guitarra base y voz) desde Naschel y Enzo Torres (primera guitarra y voz) desde Villa del Carmen, hacen una armoniosa combinación de notas y sonidos que pudo disfrutarse durante la noche del miércoles en el Salón Blanco.

La variedad de instrumentos enriquecen a la banda, permitiéndoles abarcar todo el espectro del folclore: hubo chacarera (“Corazón santiagueño”), zamba (“La de Bermejo”), chamamé (“Puerto Tirol”), también cueca (“Pucha cómo es la gente”) y hasta carnavalito (“La negrita”/ “Que levante la mano”), entre otros estilos que interpretaron en modernas versiones.

“Estar aquí significa muchísimo para nosotros. Lo hemos esperado hace tiempo. Para un grupo del interior, poder mostrarse y compartir una velada con el público de San Luis es una oportunidad que sabremos aprovechar”, decía el cantante, y otra vez acertó: Waqay llenó de sonidos folclóricos que agradaron a todos los presentes en Terrazas.

Nota: Adolfo González.

Fotos: Luciano Grangetto.

Video y edición: Juan Moyano.