El “Verde” empató 0-0 con Brown de Adrogué y sus chances de permanecer en la categoría cada vez son menores. El próximo fin de semana visitará a Ferro.

Con muchas bajas por las tres expulsiones sufridas en Puerto Madryn ante Guillermo Brown, el conjunto de Gerardo Gómez recibió a Brown de Adrogué en busca de tres puntos que le permitieran soñar con la permanencia.

No fue fácil para el “Verde”, porque la visita se replegó en el fondo casi desde el comienzo del partido y, sumado a la anemia ofensiva de Estudiantes (hace casi 400 minutos que no convierte), el partido se encaminaba a un empate que no le servía a los puntanos.

A los 33 minutos Daniel Quiroga dejó la cancha lesionado y en su lugar ingresó Santiago Rodríguez, que buscó aportarle dinamismo y desequilibrio a la creación de juego de Estudiantes, pero todo quedaba en buenas intenciones.

Ya en el complemento y con un arbitraje de Barraza cada vez más tendencioso y perjudicial para el local, el encuentro no mostraba muchas emociones. A los equipos les costaba mucho llegar con peligro al arco rival y eso benefició a los bonaerenses, que no veían con malos ojos sumar en San Luis.

Gómez apostó con los ingresos de Curima y Conti en lugar de Izco y Chironi, aprovechando lo replegado que estaba su rival, pero le costaba ser profundo para hacer daño.

Los minutos corrían, y la desesperación y el nerviosismo se adueñaron de los protagonistas, que eran conscientes de que el margen cada vez era menor y necesitaban ganar en casa.

El “Verde” no pudo con Brown de Adrogué, hace cuatro partidos que no gana, sólo sumó un punto de los últimos 12 disputados y el panorama es cada vez más desalentador, porque sus rivales en la lucha por la permanencia han podido sumar en los últimos partidos.

El próximo fin de semana visitará a Ferro, en un partido que podrá ser determinante para las aspiraciones de Estudiantes pensando en quedarse en la “B” Nacional.