Tiene 17 años y una jerarquía enorme. Empezó en el hockey en Los Cerros, después pasó por GEPU y ahora emigró a San Rafael para jugar en San Jorge.

La jugadora puntana brilla en la Liga en San Rafael, Mendoza.

Es enganche o cinco. Es dueña de un gran talento. Es de esas jugadoras que tienen panorama. Las que juegan y hacer jugar. Eugenia Griotti empezó con la actividad del hockey a los cinco años. Sus hermanos hacían deportes, así que su mamá Celia le dijo que tenía que comenzar alguna disciplina. Fue ahí que Marcelo Galarreta la llevó a Los Cerros. Hoy hace 12 años que juega. La temporada pasada defendió los colores de GEPU, logró el ascenso a la zona campeonato con la U18 de San Luis y el presente la tiene en San Jorge de San Rafael. Sueña con ser una “Leona”. Tiene de ídola a Luciana Aymar.

Es simpática. Siempre tiene una sonrisa a flor de piel. Habla con la misma pasión que vive el hockey. Le gusta disfrutar los pequeños momentos. Aprovecha cada vez que puede para acompañar a papá Gabriel a hacer trekking. El año pasado terminó el secundario en el “Lucio Lucero” y ahora el horizonte está puesto en kinesiología. Es fanática de Boca. De las milanesas a la napolitana o de unas buenas pastas. Siempre tiene en mente un partido que jugó frente a Mendoza. Una semifinal. Cayeron por la vía de los penales, pero esa jornada fue uno de sus mejores juegos.

Se levanta temprano para entrenar. No le queda mucho tiempo para salir con las amigas. Y los fines de semana, que es para estar con la familia, Eugenia tiene partidos. Desde el momento que eligió este deporte sabía que iba a ser así. La familia la apoya. Ella es feliz. Un combo perfecto para seguir adelante con el sueño de ponerse la camiseta de la Selección Argentina.

Tiene potencial. Es una estratega. Cuando lleva la bocha ya sabe lo que va a hacer. Y cuando improvisa, también lo hace bien.  “Nunca te rindas, hasta que lo bueno sea lo mejor y lo mejor sea excelente”,  esa es la frase de cabecera que la acompaña en cada momento de su vida.

Siempre se hace un tiempito para estar con los viejos y sus hermanos Mariana (Meme), Emiliano y Cayetano. Le gusta relajarse viendo una película o una serie. Donde no se relaja es en la cancha. Ahí está metida siempre y, por más que el equipo gane, ella en el campo de juego no se toma vacaciones.

Los Cerros fue su primera casa. Ahí estuvo cerca de 12 años. Fue donde le tomó cariño a un deporte, que primero empezó como hobby, y después fue su gran amor. GEPU fue su próximo destino. Compartir equipo con Soledad García la potenció. “Jugar  con ‘Sole’ fue algo único que me sirvió un montón, y no solamente dentro, sino también fuera de la cancha. Es una gran persona  y tuve la suerte de poder conocerla, es una de esas personas con la que podés contar para lo que sea”, dijo con voz firme y segura Eugenia.

Con “Las Lobitas”  logró varias coronas: fue campeona en Primera en el Regional y también en el Interregional, además de festejar con la quinta categoría. Como por arte de magia apareció lo de San Rafael. Los buenos partidos de ‘Euge’ sedujeron a los entrenadores mendocinos. “Pensaba estudiar en San Luis y viajar los fines de semana a San Rafael, pero surgió la posibilidad de ir a vivir allá. Me voy con un objetivo porque también está bueno probar nuevas cosas y ya que se me dio la chance no la quiero desaprovechar”, sentenció. Con la rapidez mental que tiene para meterle una asistencia a una delantera, tomó la decisión de este cambio en su vida.

Eugenia Griotti, esa nena que dio sus primeros pasos en Los Cerros, que después paseó su jerarquía por GEPU, hoy el destino la lleva a San Rafael, ciudad que puede servirle de  trampolín para dar el gran salto.