La escritora, traductora y profesora de literatura dialogó con ANSL sobre la provincia puntana, la obra de Antonio Esteban Agüero, su primer libro, la crisis en el lenguaje y el uso de la tecnología. Además, la viuda de Jorge Luis Borges dejó unos consejos para los nuevos escritores.

María Kodama: “Me gustaría que todo el país fuera como San Luis”.

María Kodama: “Me gustaría que todo el país fuera como San Luis”.

Su opinión sobre San Luis

– “Me encanta San Luis. He venido varias veces. Es como otro país, porque uno llega acá y está todo limpio. Las carreteras magníficas, las casas cuidadas y pintadas, no hay suciedad en ningún lado, eso me fascina. Me gustaría que todo el país fuera como San Luis”.

La obra de Antonio Esteban Agüero

– “Me interesa la poesía de Agüero, porque tiene una unión de lo natural con todo lo que uno saca desde el punto de vista filosófico de su posición”.

Su primer libro: “Relatos”

– “El libro salió por una historia especial. Las ilustraciones fueron hechas por un reconocido artista, Alessandro Kokocinski, quien nació en Rusia pero vivió en Italia toda su vida, y que yo lo conocí a través de un amigo. Él donó uno de sus cuadros a la Fundación (refiriéndose a la Fundación Internacional Jorge Luis Borges). Un tiempo después, mi amigo me dice que Alessandro estaba quedándose ciego y que estaba en una depresión muy grande, que no podía inspirarse y me pide permiso para darle uno de mis cuentos para ver si se inspiraba. Entonces él le da uno de mis cuentos, “John Hawkwood”, con los que hace unas exposiciones en Beijing y Roma. Luego pensamos hacer un catálogo. Le consulté a mi editor, quien me dijo que sí. En medio del proceso de creación del catálogo, Alessandro me dice que le declararon un cáncer terminal. Yo lo llamo al editor y me pide otros tres cuentos, que se los mandé y así hicimos el libro. Alessandro murió en Navidad, y aunque no lo pudo ver, su mujer le dijo cómo había quedado el libro”.

“Yo escribo pero nunca quise publicar, porque me gusta escribir como una liberación”.

“La crisis del lenguaje está en la mente de la gente”

– “La crisis del lenguaje está en la mente de la gente. Se ha hecho una encuesta de adolescentes de entre 13 y 18 años, donde les pidieron que leyeran y contaran qué entendieron. No pudieron contar porque no comprendieron lo que han leído, porque no tienen vocabulario, y eso es debido al uso de los aparatos tecnológicos”.

“Una vez estábamos con Borges en Estados Unidos, donde habían hecho el cálculo de inteligencia y había bajado. El rector decía que era gravísimo. Hasta que un médico dijo que la inteligencia bajó al momento que se empezó a usar la calculadora. La naturaleza es sabia. Hay un momento para aprender las fracciones, entre los 5 y 7 años, y si no se utiliza eso en ese momento, es como una puerta que se cierra. Desde ahí prohibieron el uso de las calculadoras hasta que aprendieran las operaciones”.

“Lo mismo está pasando en el lenguaje. No poder contar lo que han leído es porque no han entendido lo que han leído, y no han entendido porque no tienen vocabulario. Es gravísimo”.

Su opinión sobre el uso de la tecnología

– “Estábamos esperando en un aeropuerto y se acercó (Borges) a la chica que atendía preguntando qué había sucedido. ‘Maestro lo lamento, se ha caído el sistema’, dijo la empleada, a lo que Borges respondió: ‘Esas máquinas no sirven para nada. El único sistema que nunca cae es un lápiz y un papel. Agárrelo y hágame el pasaje”.

“Todos los adelantos técnicos serían utilísimos si estuvieran supervisados por especialistas en cada tema. Pero no es así. Cualquiera pone cualquier cosa. Hay una especie de confusión y conocimiento que no es conocimiento”.

Consejos para los nuevos escritores

– “Lean muchísimo. Escribir no es sentarse y decir cualquier cosa, sino es la lectura. La lectura es importante por la enseñanza y porque nos permite entrar en mundos que nunca vamos a entrar, y conocer personalidades de esos mundos que nunca vamos a conocer”.

 

Nota: Pablo Lucero.

Foto: Malvina Urquiza.

Video y edición: Fernando Testi.