Este sentido homenaje especial, dedicado a su familia y amigos presentes, se realizó este viernes 3 de febrero a las 19:00, en el Museo que lleva su nombre, y contó con la presencia de familiares, historiadores, artistas del medio y autoridades del Programa Cultura.

Dora Ochoa de Masramón fue una de las mujeres más destacadas de su generación, ya que supo registrar y clasificar la información de esa época sobre el folclore del Valle del Conlara. Otra de sus actividades fue clasificar el arte rupestre, ya que tenía pasión por la arqueología de nuestras aves.

Malena Masramón, nieta de Dora Ochoa, expresó: “Vine a recordarla en lugar de nieta más que de la lectora, y siempre tengo presente en mi memoria que mi abuela jugaba con nosotros; recuerdo que saltábamos la cuerda en el patio con mamá y mi abuela, ya con casi 70 años, vino a saltar con nosotros”.

Felisa Martínez de Masramon dijo que “yo la conocí desde el punto de vista intelectual a través de la literatura, de su vida como docente, de contarme cómo había empezado a descubrir el folclore a través de sus alumnos en las escuelas rurales. Dora tuvo un amor profundo a Concarán, que lo transmitió en todo su trabajo, y fue la primera en hacer un estudio profundo sobre los pájaros, sobre las relaciones y los cánticos, por eso creó el cancionero”.

La jefa del Subprograma Patrimonio Cultural, Patricia Perkman, dijo que “hay que hacer memoria y conmemorar, recordar y celebrar emotivamente a Dora Ochoa de Masramón recreando su vida con las voces de su familia y de quienes la admiraron con el recitado de sus poemas y una sala repleta de recuerdos, libros de notas, dibujos pictográficos y sus vestidos. Fue un homenaje que emocionó y renovó la memoria de su incansable tarea en nuestra provincia, y en el Valle del Conlara que fue su casa”.

Durante el acto de homenaje, “Cholita” Carreras de Migliozi hizo un paseo por la vida y el trabajo científico cultural de Dora Ochoa, sobre todo desde el punto de vista folclórico, y a través del piano musicalizó la charla llevándose los aplausos de los interlocutores.

Una mujer de apariencia frágil, muy pequeña, que anduvo por los cerros, por los valles, por los ríos, buscando pictografías, fotografiando, dedicándose al estudio de las aves, publicando el libro ‘100 aves de la provincia de San Luis’, donde describe físicamente cada pájaro del valle, su plumaje, el canto característico, sus nidos, su alimentación, el hábitat de cada uno. Es una obra impresionante y con toda justicia se la nombra un tesoro viviente de la cultura sanluiseña”, expresó “Cholita” Carreras de Migliozi.

Al finalizar, la actriz Adriana Durigutti recitó ante los presentes uno de sus poemas dedicado a los pájaros del Valle.

Dora Ochoa de Masramón

Fue una importante investigadora, docente y escritora de San Luis, que con una mirada de conservación supo moverse en las sierras observando y estudiando nuestra geografía puntana.

Supo llevar a las letras, como escritora de coplas, rimas, villancicos y poemas a niños y jóvenes, además de los juegos de la época relacionados al terruño de la provincia. Sus textos plasman un gran espíritu religioso.

Enmarcada dentro de las mujeres más destacadas de la provincia, como Berta Elena Vidal de Battini, Delia Gatica de Montiveros, Carolina Tobar García, una generación de intelectuales con quienes compartió charlas, correspondencia e investigaciones.

Obtuvo reconocimiento a su destacada tarea en el mundo cultural y científico de San Luis, galardonada con premios provinciales y nacionales, sus textos fueron publicados con prólogos de Urbano J. Núñez, Liberato Tobares, Delia Gatica de Montiveros, entre otros.

Nota y foto: Prensa Cultura.