Tiene 14 años y es una de las grandes esperanzas del deporte del pedal puntano. Sueña con vestir los colores de la Selección.

Tomás Moyano, promesa del ciclismo puntano

Tomás Moyano, promesa del ciclismo puntano.

Empezó hace dos años con el ciclismo. Y ya tiene innumerables títulos: medalla de bronce en el Argentino de Ruta, campeón de la Vuelta a San Juan 2017, subcampeón nacional 2016 y 2017, subcampeón de la Vuelta Internacional de San Luis, oro y plata en los Juegos Evita en las Vueltas Puntuables y en Scratch, respectivamente y monarca provincial. Es dueño de una gran técnica, pero a eso le suma horas de entrenamiento y mucho sacrificio. Es Tomás Moyano, el pibe que sueña con ser ciclista profesional y defender los colores de la Selección Argentina.

Es hincha fanático de River. La pizza y las ensaladas de la abuela son sus comidas preferidas. Vive por y para el ciclismo. Dice que eligió este deporte porque es muy complejo. “Andar en bicicleta te afecta en todos los niveles: alimentación, ocio, descanso, estética, crear nuevas amistades, entre otras cosas”, asegura este pibe que estudia en el colegio San Gabriel Arcángel.

Tiene entrenamientos variados. Lunes, miércoles, viernes y sábados hace tres horas de gimnasio y bici. Martes y jueves es bici y gym, cerca de cinco horas. Sabe que el esfuerzo es grande, pero si quiere cumplir su sueño tiene que trabajar duro. Para ser un deportista de elite se necesitan condiciones y muchas horas de práctica. A pesar de dedicarle mucho tiempo al ciclismo, no descuida lo otro. El colegio y la familia son fundamentales para “Tomi”.

Hizo fútbol, rugby y atletismo, pero cuando se subió a una bici, no se bajó más. Es su amiga inseparable. Hace dos años que van juntos a todos lados. Ahora tiene como meta el Argentino de Ruta y Pista, y bajar el récord en los 500 metros. La mirada también se enfoca en las Vueltas a San Juan y a Uruguay. Está de vacaciones en el colegio, pero no en el ciclismo. Se viene un 2018 muy cargado y Tomás quiere llegar fino a cada competencia. Sueña con más podios. Con ser ciclista profesional. Con regalarse y regalarle a su familia muchas alegrías.

Se apoya mucho en la familia. Su tío es su guía. Su tía, la mejor amiga. Sus abuelos, su gran amor. Se emociona cuando habla de ellos.

Está dando los primeros pasos. Tiene un largo camino por recorrer. Va despacio. No quiere saltear etapas. Sabe dividir bien el tiempo y darle la importancia que se merece a cada cosa. Cuando se va a dormir se ve en un podio. Con una malla de un equipo europeo. Corriendo grandes Vueltas. No se quiere despertar y seguir soñando, pero el reloj suena y hay que levantarse para entrenar. Y ése es el gran secreto: el entrenamiento. “Tomi” sabe que si trabaja duro, esos sueños que tiene cada vez que apoya la cabeza en la almohada, se van a cumplir.