Representantes del Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción se capacitaron en Metodologías de Evaluación de la Desertificación para la Región Monte de Llanuras y Mesetas. La actividad tuvo lugar el pasado martes, miércoles y jueves en Mendoza.

La provincia es parte del Proyecto de Manejo Sustentable de Tierras en las zonas secas del noroeste argentino.

Mientras el gobernador Alberto Rodríguez Saá disertaba en la Pontificia Academia de Ciencias del Vaticano sobre medioambiente, clima y justicia, en consonancia, un equipo de la cartera medioambiental asistía a un taller sobre degradación de tierras y desertificación, en la provincia de Mendoza.

Allí se capacitaron sobre las Metodologías de Evaluación de la Desertificación para la Región Monte de Llanuras y Mesetas, expuestas por integrantes del Observatorio Nacional de la Degradación de Tierras y Desertificación (ONDTyD). “Nos explicaron sobre cómo realizar mediciones en áreas degradadas y qué aspectos tener en cuenta para esta tarea. Esto permitirá obtener un estándar de medición y, luego, comparar resultados con otras provincias”, señalaron desde la cartera sanluiseña.

En la Argentina hay diferentes sitios pilotos de evaluación, donde se generan indicadores vinculados a la degradación del suelo. “La idea de San Luis es presentar un sitio para realizar estas mediciones, lo que permitirá obtener un diagnóstico del lugar y su potencialidad. Además servirá para observar el efecto de las acciones que se realicen en dicha zona”, precisaron.

Es importante remarcar que San Luis se encuentra dentro del Proyecto de Manejo Sustentable de Tierras en las zonas secas del noroeste argentino (MST NOA Cuyo), al igual que Jujuy, Salta, Mendoza, San Juan, La Rioja y Catamarca. “Este fue un taller regional, participaron San Juan, San Luis y Mendoza”, indicaron.

Sobre el Observatorio Nacional

El ONDTyD es un sistema nacional de evaluación y monitoreo de tierras a diferentes escalas (nacional, regional y de sitios piloto), basado en un abordaje integral, interdisciplinario y participativo. Está sustentado en una red de organizaciones científico-tecnológicas y políticas que proveen datos y conocimientos, y al mismo tiempo son usuarios de la información.

 

Nota y foto: Prensa Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción.