El festejo se realizó en el Parque de las Naciones y hubo espectáculos, peloteros, rincón de colores y la pintada de un gran mural.

Este sábado se cumplió un año desde que, por iniciativa del gobernador Alberto Rodríguez Saá, San Luis extendiera su brazo solidario para acoger a todos aquellos que al huir del flagelo de la guerra eligiesen a la provincia como su hogar para comenzar una nueva vida, libres y en paz.

La responsable del Comité de Refugiados, Liliana Scheines, coordinó la fiesta y anunció que el próximo contingente de refugiados estará integrado por veinte personas y llegará a fines de febrero o principios de marzo.

“Fue un año muy intenso. Desde que empezamos, el 16 de diciembre del año pasado, sabíamos lo que teníamos que hacer, porque el gobernador nos había dicho claramente el objetivo; hoy tenemos 38 refugiados en la provincia”, expresó Scheines, y recordó que se están instalando los que llegaron hace pocos días. El resto ya tiene a sus chicos ubicados en escuelas, donde aprenden español, y los jefes de familia ya trabajan, “lo que facilita mucho la integración; además, el pueblo puntano es muy solidario”.

Florencia Sergnese, responsable del Parque de las Naciones, le dio la bienvenida a las familias sirias y los invitó a dejar su huella en el amplio mural que los homenajeó: “Esa es el alma del Parque, que todas las comunidades que residen en San Luis tengan su espacio dentro del predio”, dijo.