El donante fue un joven sanluiseño de 16 años y los receptores, 7 personas. El proceso de conservación de órganos fue iniciado por personal médico del Cucai San Luis y del Servicio de Enfermería de Unidad de Terapia Intensiva (UTI).

“Gracias a la voluntad de los padres, quienes decidieron donar los órganos de su hijo con fines de trasplante, se lograron salvar y mejorar la calidad de vida de 7 personas”, comentó Eugenia García, coordinadora del Cucai San Luis.

Los médicos ablacionaron el corazón, hígado, riñones, páncreas y córneas, que anoche se enviaron a Buenos Aires y Mendoza para ser trasplantados a los pacientes, dos de ellos pediátricos.

Todo comenzó el domingo pasado, cuando médicos del Hospital San Luis le diagnosticaron muerte cerebral a un chico de 16 años. Luego de la decisión de donar, tomada por su familia, comenzó el operativo compuesto por profesionales del Cucai San Luis, de los doctores del policlínico, policía motorizada y del aeropuerto capitalino.

Tras ello, llegaron al aeropuerto de San Luis tres aviones: dos procedentes del Aeroparque Jorge Newbery, de Buenos Aires, y el restante de la estación aérea El Plumerillo, de Mendoza.

Una vez en el quirófano, uno de los grupos médicos, proveniente del Hospital Garrahan de Buenos Aires, realizó la ablación de un segmento de hígado para luego ser trasplantado a una nena de 6 meses, oriunda de Buenos Aires. La pequeña se encontraba en urgencia hepática.

El mismo equipo realizó la ablación del resto del hígado, más el riñón izquierdo, para ser ambos trasplantados a una mujer de 41 años también radicada en Buenos Aires.

El segundo avión llegó con un equipo de trasplante del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires, quienes ablacionaron el corazón que prolongará la vida de un hombre de 50 años, quien se encontraba en emergencia cardíaca nacional.

El último grupo médico, proveniente del Hospital Español de Mendoza, realizó la ablación del páncreas, para posteriormente trasladarlo y operar a una mujer de 20 años que vive en Río Negro.

El riñón derecho fue ablacionado por cirujanos del Hospital San Luis, para luego ser enviados a Buenos Aires. La distribución del órgano está a cargo de personal de CUCAI San Luis. Ese riñón será destinado a un paciente pediátrico.

Las córneas, también ablacionadas por personal médico sanluiseño, son evaluadas en el Banco de Córneas de la Clínica Santa Lucía de Buenos Aires, para posteriormente ser distribuidas e implantadas.

“El operativo fue un éxito. Salió todo muy bien, luego de 36 horas de trabajo. Quiero agradecer la colaboración del personal del Hospital San Luis, de la Policía y la gente del aeropuerto”, expresó García.

 

Nota y fotos: Prensa Ministerio de Salud.